Pasaron años antes que empezara a recordar sueños. Ya no puedo creer, como antes, que son sólo la mezcla aleatoria de imágenes azarosas lanzadas por el subconsciente que nuestra mente trata de ordenar en algún libreto entendible. Es una postura convincente: por eso los sueños son en general tan bizarros y tan desobedientes a la lógica causal del mundo de la vigilia.
Para empezar, el mundo de la vigilia tiene quiebres en la secuencia plana de causas y efectos: suceden cosas que el ojo sensible detecta. Milagros, imprevistos, símbolos - pleyades de minúsculos hechos que no encajan en la concatenación y plana y simétrica del sinsentido scientífico y lógico se cuelan y desajustan el tic-tac de relojería. Una vez que empezé a ver sueños en la realidad vigilante, empezé a recordar los sueños.
Pero sólo ciertos sueños. Pasa como en todo: hay sueños que son como cualquier otro, al igual que hay días donde los pesares y las alegrías se arrastran sobre el manto de lo siempre igual. Hay sueños, sin embargo, que llegan para quedarse, y se marcan en la memoria. Sueños que muestran algo...
Dos ejemplos:
1) Soñaba que estaba frente al espejo. Tanto al soñar como en la vigilia, los espejos me inquietan por razones ya extendidas y repasadas anteriormente. Estando frente a él, recuerdo habar tomado una navaja y comenzado a raparme. El rapado era difícil, como lo es cortarse uno mismo el pelo. No quería raparme al cero, sino dejarme una capa de pelo homogéneo. Al avanzar, quedaban islas de pelo más largo entre el cuero cabelludo trasluciendo entre pelitos ingentes...Pregunté a una compañera de trabajo -de repente estaba en el trabajo - si estaba bien. Las reglas del manual susodicho de carreño dictan la respuesta cortés y educada: "si, se te ve bien". El espejo la contradecía, y decidí seguir en la empresa de aligerarme el peso de la cabeza...
2) Uno más inquietante. No recuerdo como no por qué, pero estaba en la cabaña de una vieja cuya turbiedad se sentía flotar por los muebles de madera sin barnizar. No quería estar ahí, no quería tratos con esa bruja - la magia me produce urticaria por asmejarse al sacrilegio... Pero estaba mi tía Valentina tirada en la alfombra, boca abajo, convulsionando...La vieja me decía: "sólo tu puedes ayudarla" y lo repetía incesantemente. No podía irme dejando a mi tía allí. Y sin saber como, extendí mis manos en su dirección, con el índice y el pulgar extendidos en forma de L, formando con las dos manos un rombo y apunté a sus omóplatos. Al mover mi mano hacia la alfombra, debajo de esta comenzó a moverse un cototo, con los movimientos pesados del mercurio. Trataba de irse hacia otro lado, y tuve que perseguirla a la distancia con mis manos en rombo. Finalmente la alejé de mi tía, de la alfombra, hacia el piso de flexit amarillo. El cototo siguió, pero debajo del flexit, levantándolo y escapando de mis manos. "Sigue, sigue" decía la bruja. Finalmente lo arrinconé y levante mis manos, y del suelo salío una burbuja de mercurio de unos 10 cm de diámetro, pero no redonda, sino aplanada y gris que empezó a flotar en el aire. Fuí juntando mis manos, y la burbuja se emequeñeció hasta que al cruzarlas, desapareció. "Ya esta, se fué" dice la bruja. Pero queda la pregunta con que volví al mundo de la vigilia, y que me ronda a veces en la calle: ¿desapareció o se absorbió en mi?".
Mi tía tuvo cancer, mi abuela también, diversas personas en mi familia han muerto por su causa. Me inquieta el significado del sueño...
viernes, 15 de mayo de 2009
viernes, 1 de mayo de 2009
Poverty line blues
Hay polillas en esta pieza. Hay papel mural despegado, hay un piso viejo, un jarro con agua, unos muebles magros. La tetera hierbe para un té y las 3 cucharadas de azucar. El dinero no compra la felicidad, pero las cosas que compra me vendrían de perilla, y a los niños y a ti también. Compra tranquilidad en la existencia, compra un plato de comida asegurado, gas en el calefont, colegiaturas, caños y muchas cosas más. El dinero es libre albedrio, es posibilidad pura... Borges no se equivoca, eso ya lo establecimos...
Hoy en la calle he visto 2 enanos, un tullido, una mariposa muerta y un choque. Hay neblina en lo que entra por la vista, hay neblina helando mi abrigo, una tupida sabana gris sobre la cuidad y las autopistas con perros aplanados...
Mañana sera otro dia, mañana no habra fealdad en el mundo ni barrios industriales con perros vagos piojosos y basura diseminada por las veredas de tierra y los sitios eriazos entre empresas, poblaciones y camiones que vienen y van. Mañana habrá libre albedrío.
Hoy en la calle he visto 2 enanos, un tullido, una mariposa muerta y un choque. Hay neblina en lo que entra por la vista, hay neblina helando mi abrigo, una tupida sabana gris sobre la cuidad y las autopistas con perros aplanados...
Mañana sera otro dia, mañana no habra fealdad en el mundo ni barrios industriales con perros vagos piojosos y basura diseminada por las veredas de tierra y los sitios eriazos entre empresas, poblaciones y camiones que vienen y van. Mañana habrá libre albedrío.
miércoles, 22 de abril de 2009
Dispelling
A patadas echar la mancha negra y la roca densa que empuja desde el centro de mi alma que se pliega y cae a pique hacia alguno fondo que no quiero topar. A patadas, abrir los ojos, sacudir la cabeza, mirar a lo alto... hay toda una parafernalia para detener estos abscesos, y toda una gama de insecticidas para las polillas negras, luces para la sombra, and so on...Lo inesperado cansa, y cada vez que me detengo aliviado, llega un mensaje o una voz muy familiar al telefono me anuncia que hay otra cosa urgente, de la que yo, para variar no sabia, y luego invoca el acta in extenso, al detalle de todas las faltas anteriores que acumulo y por si acaso, desglosa cada una en la fecha, ocasion, dolor causado, etc. Algun dia la culpa que me causa debera ser expulsada tambien...que si no nunca tendre paz, nunca me podre mirar al espejo tranquilo como un gato...
Ojala
Ojala todo llegue a su fin. Que colapsen los mercados, se acabe el dinero, se silencien los call center, el asfalto se resquebraje de raíces de arboles y el pasto salga entre cada intersticio, cada grieta... Ciudades silenciosas, habitaciones por siempre vacías... Bien merecemos un nuevo comienzo todos, nuevo para el general de la humanidad y para cada uno en particular.
Lo veo así: llegaría el mesías revolucionario, como alguna vez Lenin llego o Robespierre o cualquier implacable benefactor del cambio y el movimiento, con sus filantropía de guillotina, fusilamientos, policía secreta, campos de concentración...Este mesías lavaría todos nuestros pecados, declararía nulas todas las deudas, amnistiados todos los crímenes. Luego, impondría una nueva ley severa para felicidad de los hombres: al igual que la República Popular de Vietnam, se preocuparía que los hombres fuesen felices, es decir buenos, es decir virtuosos. Ya hemos discutido las herramientas de la virtud erigida en poder. Seria duro, pero ya no habría mercado funcionando, ni energía disponible a niveles suficientes, todo se empezaría a venir abajo, hambruna, muerte , peste, y la humanidad, de rodillas en la virtud, iría menguando bajo las bayonetas y los matones del mesías...
Una calamidad sobre otra, como el fuego que ablanda el metal y permite darle forma, la nueva humanidad seria parida en el dolor del ocaso de occidente, del estado de bienestar, de la desaparición de alka seltzer y los experimentos con monos, de las lociones faciales, el playstation, hustler, la leche sin lactosa y pobre de los celiacos, leucémicos, diabéticos, dializados, y así sin fin, toda la vida que occidente ha soportado, toda la maquinaria de perpetuación de la vida iría apagándose, y con ella vidas, vidas que esperan, y sufren y se alegran y aman...
Seria un nuevo comienzo, idealizado por muchos...Las revoluciones siempre son una decepción... luego del champagne, de la sangre y las estampidas, llega de nuevo la realidad...Sin embargo, es mejor un benévolo amo apuntando el camino a dejar que todo simplemente colapse por su propio peso, que nadie tendría ni un camino para las muchedumbres, y eso seria el final...Pero ahora no me importaría sacarme la mochila de la espalda, que estoy cansado...Quizás me apague con occidente, quizás pase sin pena ni gloria por este valle de lágrimas, quizás en la tumba encuentra que el ateo tenia la razón y ya no habrá mas sufrimiento....quizás vea a Dios...o me encuentre con Borges...
Ahora, al lavamanos a mojarme la cara con agua fría abundante, que el momento llega de despabilarse, de dar la cara otra vez, y cada día mas, la piedra se hunde en el corazón...
Lo veo así: llegaría el mesías revolucionario, como alguna vez Lenin llego o Robespierre o cualquier implacable benefactor del cambio y el movimiento, con sus filantropía de guillotina, fusilamientos, policía secreta, campos de concentración...Este mesías lavaría todos nuestros pecados, declararía nulas todas las deudas, amnistiados todos los crímenes. Luego, impondría una nueva ley severa para felicidad de los hombres: al igual que la República Popular de Vietnam, se preocuparía que los hombres fuesen felices, es decir buenos, es decir virtuosos. Ya hemos discutido las herramientas de la virtud erigida en poder. Seria duro, pero ya no habría mercado funcionando, ni energía disponible a niveles suficientes, todo se empezaría a venir abajo, hambruna, muerte , peste, y la humanidad, de rodillas en la virtud, iría menguando bajo las bayonetas y los matones del mesías...
Una calamidad sobre otra, como el fuego que ablanda el metal y permite darle forma, la nueva humanidad seria parida en el dolor del ocaso de occidente, del estado de bienestar, de la desaparición de alka seltzer y los experimentos con monos, de las lociones faciales, el playstation, hustler, la leche sin lactosa y pobre de los celiacos, leucémicos, diabéticos, dializados, y así sin fin, toda la vida que occidente ha soportado, toda la maquinaria de perpetuación de la vida iría apagándose, y con ella vidas, vidas que esperan, y sufren y se alegran y aman...
Seria un nuevo comienzo, idealizado por muchos...Las revoluciones siempre son una decepción... luego del champagne, de la sangre y las estampidas, llega de nuevo la realidad...Sin embargo, es mejor un benévolo amo apuntando el camino a dejar que todo simplemente colapse por su propio peso, que nadie tendría ni un camino para las muchedumbres, y eso seria el final...Pero ahora no me importaría sacarme la mochila de la espalda, que estoy cansado...Quizás me apague con occidente, quizás pase sin pena ni gloria por este valle de lágrimas, quizás en la tumba encuentra que el ateo tenia la razón y ya no habrá mas sufrimiento....quizás vea a Dios...o me encuentre con Borges...
Ahora, al lavamanos a mojarme la cara con agua fría abundante, que el momento llega de despabilarse, de dar la cara otra vez, y cada día mas, la piedra se hunde en el corazón...
jueves, 16 de abril de 2009
A la Espera
A voces se filtra que el mundo esta llegando a su fin: el mundo como lo conocemos. No quedara piedra sobre piedra, y todo sera lavado y todo purificado y todo comenzara otra vez. Soy menos apocalíptico. Si se acerca algo, si podemos suponer el final de algo (recordar que siempre es el fin del mundo, como siempre), prefiero algo de corte mundano: es el fin del mundo como occidente lo ha moldeado. Es el fin del capitalismo, de la sociedad tecnológica, de la noción de progreso y desarrollo. Es el fin de la promesa siempre pospuesta del paraíso sobre la tierra, del socialismo, de la utopía; es el fin de la sociedad de consumo, del estado de bienestar, de los países emergentes, del centro y la periferia...Es el fin de los mercados, el colapso final...Si es que podemos hacer semejantes pronósticos...
Si es que estamos en lo correcto, estoy entre los muchos que pasaron la vida esperando este momento que adviene. Si estamos en lo correcto, soy de los muchos que sienten un pavor al pensar en un mundo sin aspirina, sin autos, sin policía, sin derechos humanos, sin estado de derecho...Si estamos en lo correcto...se acerca la magia, y se acerca la barbarie, y se acerca la comunidad reducida, y el control y la tradición, y con ellos la baja en las expectativas de vida, el aumento de la mortalidad infantil, preocuparse por el sarampión, la tuberculosis, la malaria...Occidente construyo un mundo a la medida del hombre. Caído Occidente, el hombre tendrá nuevamente que adaptarse a la medida del mundo...Y el mundo es implacable
Si es que estamos en lo correcto, estoy entre los muchos que pasaron la vida esperando este momento que adviene. Si estamos en lo correcto, soy de los muchos que sienten un pavor al pensar en un mundo sin aspirina, sin autos, sin policía, sin derechos humanos, sin estado de derecho...Si estamos en lo correcto...se acerca la magia, y se acerca la barbarie, y se acerca la comunidad reducida, y el control y la tradición, y con ellos la baja en las expectativas de vida, el aumento de la mortalidad infantil, preocuparse por el sarampión, la tuberculosis, la malaria...Occidente construyo un mundo a la medida del hombre. Caído Occidente, el hombre tendrá nuevamente que adaptarse a la medida del mundo...Y el mundo es implacable
lunes, 13 de abril de 2009
Dimanche
Los domingos vuelven a parecerse a lo que fueron durante años: a partir de las 5 de la tarde te subes al metro y el domingo se arrastra con el sol que pierde calor y gana colorido. Cuando las calles se quedan quietas y me asomo por la ventan a mirar la esquina mugrienta de Chacabuco con Catedral, pienso y recuerdo y siento una melosa soledad. No dan ganas de escuchar música, ni de ver televisión ni preparar la semana. Caminaría lejos, con una manguera a presión, lavando el asfalto lleno de papeles, bolsas, basura... El Barrio Yungay esta bien, pero más higiéne no le vendría mal: menos grafiti, menos basura, menos curados y vómitos y muros meados...
Los domingos todo se detiene, y los murmullos del alma se imponen a las preocupaciones: hay tiempo, hay tiempo, pero nada que hacer...Sólo con los recuerdos y el té, las verduras, la fruta y la olla con el arroz... La ciudad adquiere cualidades oníricas, y la melancolía sube desde el asfalto como vapor, para ser respirada, para pesar en el corazón y fijarse en los pasos de las personas, los bastones de los viejos, las cortinas corridas de los negocios, la penumbra que se alarga por los edificios y la Quinta Normal que se vacía... Solo espero que este día de vuelta la página, que sea lunes, que todo empieze otra vez. Lo único que me convencería de lo contrario es encontrar al viejo perro blanco, el perro de la lluvia...
Los domingos todo se detiene, y los murmullos del alma se imponen a las preocupaciones: hay tiempo, hay tiempo, pero nada que hacer...Sólo con los recuerdos y el té, las verduras, la fruta y la olla con el arroz... La ciudad adquiere cualidades oníricas, y la melancolía sube desde el asfalto como vapor, para ser respirada, para pesar en el corazón y fijarse en los pasos de las personas, los bastones de los viejos, las cortinas corridas de los negocios, la penumbra que se alarga por los edificios y la Quinta Normal que se vacía... Solo espero que este día de vuelta la página, que sea lunes, que todo empieze otra vez. Lo único que me convencería de lo contrario es encontrar al viejo perro blanco, el perro de la lluvia...
viernes, 10 de abril de 2009
B day
Sin challas ni confetti, sin torta. Sentado todo el día trabajando con extraños se va el cumpleaños 35. Sin embargo siento un alivio sordo, una felicidad mortecina, una fuerza tenue y un entusiasmo torvo. Es que de alguna manera estoy de vuelta en el camino, y el velo gris del mundo ha empezado a aguarse: el espejo ya no me inquieta, escucho los primeros trinos de las aves que anuncian el alba en el momento más silencioso de la noche. Espero que cuando despunte el astro, cuelguen guirnaldas de los árboles, haya colegio para los niños, tu carne sueñe a mi lado, el pasado sonría y vuelva a ser un presente grato y la rueca de la abundancia siga girando, como gira este mes. El mundo será otro, yo seré otro, los niños jugarán con papá y las nubes y la llovizna me acariciarán el rostro con los diarieros y los transeuntes sonámbulos que anteceden el ruido de la ciudad.
domingo, 5 de abril de 2009
Tarde Anodina
Es extraño trabajar el sábado. El edificio esta silencioso, las salas vacías. Se siente como la melancolía de los domingos en la tarde en Santa Elvira, cuando las viejas dormían la siesta y el comedor y los pasillos y el reloj desnudaban la soledad y los espíritus que se acumularon a través de los años en cada mueble y cada recodo me hablaban sin que lo supiera...
Es verdad que una ciudad sin movimiento deja de tener sentido. Si el comercio no esta abierto, y no circula el dinero de mano en mano, no se justifican los kilómetros de asfalto, los semáforos, la fuerza policial. Ergo, este edificio es un sin sentido. Las cosas inutilizadas manan energías pesadas, el silencio huelga en los oídos, los pasos resuenan por los pasillos, el espíritu de la pesadez se deja sentir otra vez.
Mi corazón tiende una vez más a la familia que ya no tengo, a las sabanas colgadas y el jardín fresco. Lo que se perdió revive en las cosas inmóviles, los computadores apagados, las salas vacías. Las ciudades vacías recuerdan lo perdido, los lugares dejados a si mismos emanan las cosas que pasan en la cabeza, nos encierran en nosotros mismos, reflotan una melancolía que supura por la respiración y las horas y el declinar de la tarde.
Es verdad que una ciudad sin movimiento deja de tener sentido. Si el comercio no esta abierto, y no circula el dinero de mano en mano, no se justifican los kilómetros de asfalto, los semáforos, la fuerza policial. Ergo, este edificio es un sin sentido. Las cosas inutilizadas manan energías pesadas, el silencio huelga en los oídos, los pasos resuenan por los pasillos, el espíritu de la pesadez se deja sentir otra vez.
Mi corazón tiende una vez más a la familia que ya no tengo, a las sabanas colgadas y el jardín fresco. Lo que se perdió revive en las cosas inmóviles, los computadores apagados, las salas vacías. Las ciudades vacías recuerdan lo perdido, los lugares dejados a si mismos emanan las cosas que pasan en la cabeza, nos encierran en nosotros mismos, reflotan una melancolía que supura por la respiración y las horas y el declinar de la tarde.
sábado, 4 de abril de 2009
Un descanso en la Escalera.
Si alguna vez pensé que sabía que es estar solo, me equivocaba. Si alguna vez crei asumir responsabilidades, erré de nuevo. Y ahora al fin veo los años de tirar fardos en espaldas ajenas y no mirar, no mirar, hasta la estupidez...
Ahora no hay escapatoria, y en medio de la debacle, caen fardos, caen cuentas y no hay donde lanzarlas, como evadirlas...ni la mano extendida con billetes salvadores, ni pareja que las tome y se haga cargo...
EN el espejo la imagen habitual muta... y ya no puedo negarlo, ya no puedo escapar...estoy sólo, y lleno de llagas, podredumbre por años de descuido y negligencia...
Por primera ojos fríos y lúcidos; por primera sólo siento mis pasos; por primera vez el hambre ronda mi puerta y por primera vez miro para atrás y sólo veo puertas cerradas, mientras las tripas se quejan tras mi ombligo en la cama. Tienen que llegar las lágrimas en algún momento para todo lo que ha terminado, amárgas, largas, y definitivas.
Pero este trance sombrío es también, finalmente, el balde de agua fría y el fin del sueño y la estupidez, el fin del pendejo... Y es sólo aquí que por primera vez veo todo lo hecho a lo largo de los años, y no puedo negar que el saldo no me favorece... Cuanto lo siento, hermitaña, cuanto me pesa en los huesos...pido perdón por última vez, pero por primera vez sé por lo que lo pido...no es ya por "el mal rato", por la irresponsabilidad, por la negligencia, por el descuido; no es ya a medias, sin entender "porque tanto asunto" y preparando las razones estúpidas, las excusas sin asidero productos de la deseperación... En carne propia no tengo lo que esperaba, lo que esperaba de mí, del resto, de tí... EN carne propia siento la decepción, ese en el espejo me decepciona... En carne propia vivo las consecuencias de mis propias faltas... Te entiendo Hermitaña, te entiendo y desde este descanso en la escalera que se pierde en la sombra, te pido perdón, por última vez...Hermitaña, mereciste mucho más y mejor... espero que alguna vez me perdones ... espero que alguna vez podamos sentarnos alrededor de una mesa sin nada denso entre medio, y reir y ser amigos de nuevo. Lo que lo que más me pesa es perder a mi compañera de toda una vida, amiga leal... A ti deseo todo lo mejor, a tí debo todo lo mejor... En algún momento quiero devolver el saldo: no quiero prometer ya. Nada prometo que no me gusta la imagen en el espejo, y mis promesas estan gastadas y no tienen valor de cambio...
Ahora no hay escapatoria, y en medio de la debacle, caen fardos, caen cuentas y no hay donde lanzarlas, como evadirlas...ni la mano extendida con billetes salvadores, ni pareja que las tome y se haga cargo...
EN el espejo la imagen habitual muta... y ya no puedo negarlo, ya no puedo escapar...estoy sólo, y lleno de llagas, podredumbre por años de descuido y negligencia...
Por primera ojos fríos y lúcidos; por primera sólo siento mis pasos; por primera vez el hambre ronda mi puerta y por primera vez miro para atrás y sólo veo puertas cerradas, mientras las tripas se quejan tras mi ombligo en la cama. Tienen que llegar las lágrimas en algún momento para todo lo que ha terminado, amárgas, largas, y definitivas.
Pero este trance sombrío es también, finalmente, el balde de agua fría y el fin del sueño y la estupidez, el fin del pendejo... Y es sólo aquí que por primera vez veo todo lo hecho a lo largo de los años, y no puedo negar que el saldo no me favorece... Cuanto lo siento, hermitaña, cuanto me pesa en los huesos...pido perdón por última vez, pero por primera vez sé por lo que lo pido...no es ya por "el mal rato", por la irresponsabilidad, por la negligencia, por el descuido; no es ya a medias, sin entender "porque tanto asunto" y preparando las razones estúpidas, las excusas sin asidero productos de la deseperación... En carne propia no tengo lo que esperaba, lo que esperaba de mí, del resto, de tí... EN carne propia siento la decepción, ese en el espejo me decepciona... En carne propia vivo las consecuencias de mis propias faltas... Te entiendo Hermitaña, te entiendo y desde este descanso en la escalera que se pierde en la sombra, te pido perdón, por última vez...Hermitaña, mereciste mucho más y mejor... espero que alguna vez me perdones ... espero que alguna vez podamos sentarnos alrededor de una mesa sin nada denso entre medio, y reir y ser amigos de nuevo. Lo que lo que más me pesa es perder a mi compañera de toda una vida, amiga leal... A ti deseo todo lo mejor, a tí debo todo lo mejor... En algún momento quiero devolver el saldo: no quiero prometer ya. Nada prometo que no me gusta la imagen en el espejo, y mis promesas estan gastadas y no tienen valor de cambio...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
