Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de agosto de 2011

Mid winter Lust

Hay estudiantes y gente encapuchada irrumpiendo en el diario darse de las cosas. Se siente en el aire. La clase política is loosing its grip y la sociedad explota en un crisol disonante de voces, como una orquesta afinando. A nadie le gusta el gobierno. Estudiantes y encapuchados se toman las calles, unos marchan mientras los otros se descuelgan para quemar comercios, incendiar autos, arrancar semáforos de cuajo mientras esperan que llegue la policía. El orden invocará una vez más la retórica de los carros lanza agua, las lacrimógenas, las lumas. El argumento de fondo es el siempre efectivo recurso a la fuerza anti motines.

Algo un poco más de fondo se percibe bajo todo esto, aunque nadie pueda señalarlo claramente. Chile ha mudado de piel y los conflictos por mucho tiempo administrados con soltura tecnocrática y retórica diletante desbrozan los goznes de la máquina. Por un segundo pienso que la democracia representativa ya ha agotado sus posibilidades, y, si Gramscii estaba en lo correcto (todo orden se sobrepone a las crisis hasta que agota todas las posibilidades en él contenidas), se acerca al comienzo de su declive.

Pero en realidad todo esto no me interesa hoy, porque mientras tanto, la vida sigue imperturbable, y lo noto mi cuerpo, que se obstina en sentir hambre a esta hora de la tarde. Este olimpo bancario, sobre un veinteavo piso, es tierra fértil para mi imaginación, sobre todo teniendo un puesto al lado de un ventanal. Veo con perspectiva de ave una ciudad vuelta maqueta:  allá afuera, distribuidas en los edificios y las calles que se ramifican bajo el aire ennegrecido, las personas trabajan, copulan, compran, venden, se insultan, se aman, se asaltan y se ayudan unas a otras... Si tuviera un par de binoculares, podría descubrirlos, pero sobre todo me gustaría descubrir a una chica regando unos maceteros en su balcón con un vestido amarillo y el pelo tomado. Su piel esta tostada, sus caderas son anchas, se agacha a cambiar el dial de la radio. Es baja y no tiene más de 32 años. Deja las noticias puestas mientras allá abajo, encapuchados y policías se trenzan, piedras y molotof contra gases, lanza aguas, lumas... Comulga conmigo en la indiferencia a lo que está ocurriendo. Riega sus plantas mientras se toma un combinado (vodka tónica) y fuma con esmero un cigarro tras otro.

De pronto, toma unos binoculares, se apoya con relajo (ya esta algo ebria) contra el barandal y comienza a escrutar la ciudad. El sentimiento de hermandad me saca una sonrisa y la posibilidad que se vaya hacia adelante acelera mis latidos. Se detiene ante mi ventana. Se los quita de enfrente de los ojos y saluda con la mano. Con rapidez  respondo mientras ella vuelve a mirar. Luego, apaga un cigarro y señala la ventana al lado del balcón. Entra. Las cortinas de la ventana recién señalada se abren. La chica mira por los binoculares. Aún estoy ahí.

En la oficina, todos se van yendo. El día comienza a declinar y sobre la ciudad convulsa se despliegan nubes naranjas que se arrastran lentamente, raspando el cielo.  Mejor. nadie llegará a preguntar qué hago con un par de binoculares.

Enciende la luz, se para frente a la ventana y para mi felicidad, regocijándose en una hábil parsimonia, se quita uno a uno los zapatos, el vestido, las medias, el sostén... Desnuda finalmente, se para un momento y mira en mi dirección. Me lanza un beso y cierra las cortinas tras de sí.

Los afanes de la humanidad son transitorios. Cualquier cosa que obedezca al arte, la técnica o el esfuerzo de entender, manipular y cambiar, son finalmente fútiles. Sólo tienen importancia las cosas invariables, aquello que no podemos cambiar: el cielo sobre las ciudades, los ciclos del año, la muerte. Nos hermana con la naturaleza lo que hay de inmutable en nosotros, lo que de nosotros no está sujeto al arbitrio y arruina las utopías de estos pobres pendejos soñadores y de los parcos tecnócratas que los reprimen: comer, dormir, matar, sobrevivir... el deseo. 

lunes, 2 de mayo de 2011

Sombras

En Santiago (siempre Santiago), los domingos después de almuerzo, los parques y las calles son fantasmas solitarios. Todos están en los malls o en el estadio o en la casa de los suegros o durmiendo la siesta, cada uno según su gusto o disgusto. En algunos barrios, hay viejos que viven en casas viejas y descuidadas. Una vez que se van los hijos y los nietos, luego de la visita de los domingo, salen con sus bastones y sus pasos lentos y frágiles, y se sientan a los bancos de las plazas desiertas, a veces solos, a veces de a dos, pero siempre silentes. Usan gorras, chalecos, pantalones de vestir, camisas a cuadro y suspensores. Cuando hace más frío, bufandas. Es raro que hablen: parecen disfrutar el silencio de los juegos quietos, sin organilleros, sin burbujas flotando, sin algodones de azúcar y maní confitado, sin niños corriendo de un lado a otro.

Esa temporada rumiaba mi soledad como siempre (costumbre que se exacerba cuando las sábanas huelen a uno mismo y  el brillo de las estrellas es para otros ojos), erraba y me encontré en una plaza. Por esos juegos fortuitos de la memoria, me fui a otro lugar de Santiago, a Bellavista, donde, años antes, en el 1990, para ser exacto...

[La historia es de las más bizarras que pueda recordar: como tantas otras veces, decidí que me iba a saltar el colegio. Perdido en un libro -La Insoportable Levedad del Ser, que a propósito, no entendía a mis exiguos 16 años, un robo a la biblioteca de mi madre, costumbre que se extendería junto con el abuso y las malas andanzas al cajón de remedios de mis abuelos, a la alcancía de mi hermano, a las colecciones de casettes de anfitriones desconocidos de fiestas a las que no me invitaban, y, por supuesto, a los piscos y vinos en las góndolas del Almac o el Unimarc, en esa época bendita en que no había código de barras ni detectores a la salida del supermercado... Bueno, tiempos de crecimiento aquellos, en que uno se busca a si mismo y despotrica contra lo que le han enseñado y hace todo lo que le han prohibido o contra lo que le han advertido, afanosos en la obsesión de desatar los nudos que mantienen unidos lo que ha hecho de nosotros la crianza, para descubrir, deshojando los años, que no hay nada que buscar, y que la cara en el espejo muta siempre que uno cree haber por fin atenazado una "esencia inmutable", y que al final la crianza vuelve por mucho que pese, programada por defecto. En fin, siendo aún un niño bueno cuyo placer consistía en vagar los días de clase y leer libros con títulos existenciales como La Nausea o el susodicho, estaba sentado en esa plaza, cuando se me sentó al lado un viejo (mi memoria me dice que despuntaba los 60). Me pregunta que leo. Le respondo. Me dice que eso es interesante, que quedan pocas personas que busquen cultivar la mente, sobre todo siendo "tan joven y de buena pinta", y me pregunta sobre mi familia, aduciendo que deben ser personas de "criterio muy abierto" y "gente de mundo". Le digo que en mi casa mi madre se preocupa de tener libros y música, y que la cultura es importante. Me pregunta por mi padre.... Están separados... Luego de un rato, recuerdo que me pregunta ¿Alguna vez has visto a tu madre desnuda? a lo cual respondo que no es de su incumbencia... Algo ya no me parecía en los modos tan amables de este señor.  Me dice que no debiera  "sentir vergüenza de esas cosas". Luego me cuenta que él, a mi edad, sentía "cosas" cuando veía a su madre desnuda, pero que era natural, que él sentía cosas que se suponía eran malas, pero que había un tipo, Freud,  "un excelente psiquiatra vienés y gran escritor" que había demostrado que uno siente muchas cosas que se tildan de malas, pero que no lo son. Luego me dice: "¿sabías que todos nacemos bisexuales, y que las preferencias posteriores dependen de la crianza y la cultura, pero que naturalmente, nos gustan ambos sexos?"...."No, no lo sabía". Luego me dice que conoce un cine, y que allí van hombres de distintas edades, y también jóvenes como tú... mientras tanto, cruza las piernas y extiende su brazo en el respaldo de la banca, cerca de mi espalda y se inclina a hablarme más cerca... y que a veces, en esos lugares, las personas "se besan y se tocan, y descubren que no hay nada malo en eso, que es natural, que es sano, que es la "sociedad" la que sataniza esas cosas... "Acompáñame, sería muy agradable ver una película contigo"... Rápidamente cerré el libro, me levanté con mi mochila, le dije que ya era hora de juntarme con mi novia, y que tuviera un buen día, tras lo cual me fui caminando rápido, con todo el aplomo que pude juntar, mientras el hombre -¿un sacerdote católico, quizás que llenan la prensa local por estos días?- me llamaba y me decía que no sintiera miedo, que no me tenía que ir, que podíamos ser "buenos amigos", que no me sintiera incómodo... Linda historia que vino a ratificar la recomendación de toda madre: "no hables con desconocidos", y a arruinar, por cierto, el agradable sabor de una mañana otoñal en que se ha decidido dejar de lado el deber por el placer del ocio vagabundo. Sólo un par de años después, descubrí que Freud justamente decía que la represión de la pulsión del placer, y su sublimación, eran obras sociales, pero necesarias, quizás justamente teniendo a la vista a tipos como mi interlocutor].

 Volví al presente y su plaza, en San Bernardo, al otro lado de la ciudad, con 3 bancos, el maicillo y un árbol flaco y enjuto. Se veía la austeridad y la demasiada simpleza y falta de vegetación de un municipio sin grandes fondos. Había un viejo, sentado con su bastón en las manos, mirando las palomas revolotear de un lado a otro.

Me acordé que las palomas siempre andan cerca de las iglesias  mientras me sentaba al otro extremo de la banca. Tenía un pan (me gusta comerme la miga del pan, sobre todo de la marraqueta, pero dejo la cáscara, como la caparzón de una tortuga, pero sin tortuga adentro). Desmenuce un poco de cáscara y lo tire cerca. Mientras las palomas picoteaban las migas con toda su inteligencia, el viejo me miró:
"¿Le gustan las palomas?"
"Si".
"A mi también. Me gustan las palomas y me gustan los días nublados".
"¿Por qué? A mi me acomoda más el sol. Aparte, las nubes me recuerdan la lluvia, y la lluvia es triste".
"Justamente, joven. Una vez quise a una niña, era joven, más joven que usted. Fue algo corto, pero hasta hoy me acuerdo de ella. De hecho, fue mi primera polola. Nos conocimos cuando llovía, y me decía que la lluvia era nuestra. ¿Es usted casado?"
"Separado"
"Es una pena, de verás".
"¿Y usted, caballero?"
"Yo soy viudo,desde hace un algunos años."
 "Lo lamento"....
 "No se preocupe, joven... ella estaba muy enferma... Estuvimos casados 35 años. Yo tenía 30 y ella 23. Era muy linda la Laurita. Vivíamos por acá cerca, toda la vida en la misma casa, una casa bonita. Cuando llegamos, esto aún era casi puro campo. No fue sino hasta hará unos veinte años que la capital se tragó a San Bernardo. Era otra cosa antes..."
"Así me han contado."
"¿Tiene hijos?"
"3"
"¿Los echa de menos?"
"Durante la semana. Los veo los fines de semana."
"Nuestro hijo esta en el extranjero ahora, no lo veo hace tiempo. Se fue porque trabaja en una de estas empresas grandes, la IBM. Nos salió ingrato, se casó y de ahí casi no lo vimos más, y luego se fue... La Laurita siempre lo echo de menos. Cuando se enfermó, ya no reconocía a nadie, hasta a mí me desconocía, pero se acordaba del Juan. Se le olvidaba que Juan se había ido. Me preguntaba a qué hora iba a volver. Yo le decía que vivía en Estados Unidos. Ella decía que lo echaba de menos, y luego me preguntaba a qué hora venía Juan... Alzeihmer, usted sabe, la gente se olvida hasta de quien es o como comer".
"Cuanto lo lamento señor."
"No se preocupe. Por eso ahora vengo para acá. Aparte que la casa es tan grande, y ella lo llena todo. Llego y casi siento sus pasos, que me saluda, pero no está. Sabe, me he dado cuenta que la gente no se muere tan rápido. Se van, pero quedan sus gestos y sus costumbres y las cosas...Y no sólo la Laurita. A veces, antes, cuando iba para el sur, a Talca, pasaba por la casa donde vivíamos con mi papá, y era como si frente a mis ojos todo volviera a ser como era cuando era niño... La memoria es rara, vuelve a medida que uno envejece. Cuando era joven, olvidaba todo rápido. Pero todo estaba ahí, y ahora que ya no tengo nada que hacer, todo vuelve tan real... Cada rincón me recuerda a la Laura. A veces, sobre todo los domingos, la sacaba a pasear como a esta hora. Ella ya no podía caminar, ni comer sola, había que hacer todo por ella. Le daba de comer, le cambiaba los pañales. Cuando se fue... no piense mal, pero al principio sentí un poco de alivio, porque era muy pesado todo. Pero con el paso del tiempo, la echo de menos. Sin ella, todo es como una sombra. Por eso vengo para acá, a descansar un rato..Aparte, la traía para acá. La ponía mirando hacia esa arboleda. Los árboles son tan bellos, y ella se quedaba mirándolos, como si soñara".

San Bernardo puede ser triste, casi fantasmal. Pensé (no lo dije) que el caballero parecía una sombra que hablaba de sombras, con su bastón y su espalda encorvada. Me acordé de Natalio Ruiz, el hombrecito del sombrero gris... Me acordé de mi abuela, que, una vez muerto mi abuelo, lo sobrevivió varios años más, pero fue decayendo, casi como si se fuera de a poco desvaneciendo. Enflaqueció, volvió a recrudecer el cancer, y se pasaba los días tendida, mirando el techo, con una foto del tata en el velador... Tuvo un copalso mental, dejó de hablar y se fue del mundo en medio del sopor de la morfina.

Los faroles se encendieron, ya eran más de las 6. Miré hacia donde había indicado el caballero. Había una pandereta al otro lado de la plaza, y luego edificios de blocks de ladrillo, vivienda social típica de la época de la dictadura, que tapaban la cordillera. "Disculpe caballero, pero no veo los árboles que dice".

... No supe que decir ni que sentí cuando me volví. La banca estaba desierta. Quizás yo también sea una sombra que habla con sombras y no sabe que lo es.

lunes, 21 de marzo de 2011

The Ultimate Riddle

"Vivir y soñar son verbos sinónimos"

Un día se dispuso a narrar la realidad tal y como se daba. Hizo suspensión de su juicio, desactivó su corazón, silenció su boca y como el viejo Hume, desconectó la causa y el efecto, el antes y el después, la acción y la reacción.

Al creerse listo, descubrió con asombro que había un último escollo entre él y la realidad: ansiaba describir el mundo tal y como este era. Para describirlo, requería un lenguaje, y entre los disponibles, estaba la matemática, las palabras y el arte. Los tres eran mentirosos, los tres eran él y no la realidad. Era muy simple: Who renounces words renounces dreams, who does not dream cannot exist.

Como siempre, los medios fueron escuetos y reemplazaron el hecho rápidamente. Un hombre se desvaneció en el carro del metro a las 9am en punto, entre la Santa Lucía y Universidad de Chile. Hubo tres ataques de histeria y un infarto.

viernes, 18 de marzo de 2011

Mausoleo

Los años lo ajaron y la lima del hábito y la rutina lo redujeron a la simpleza de un animal -la noche es para dormir el cansancio de todos los esfuerzos para comer. No adquirió la costumbre de leer el periódico esperando la cena, pero llegó el momento en que la espirituosa salió de su vida, y junto con ella la lujuria y los impersonales abrazos canìbales que suelen acompañar la ebriedad de los sexos.

Entonces instituyó un mausoleo de los recuerdos. A veces rescata a alguna y desempolva el recuerdo, para darse cuenta que se va desvaneciendo poco a poco - la voz, el sesgo, la expresiones de la cara, el olor del pelo... A medida que lo pulen los años, se ve forzado a hacer intervenir la imaginación que va zurciendo estos recuerdos que se caen a pedazos. De a poco se va armando un sólo recuerdo que es una quimera de todas. Este ente ideal las combina a todas en sus mejores momentos, pero el resultado final es monstruoso, como lo son el arte y toda empresa humana...

Hundiéndose en las noches de los dìas, finalmente se da cuenta de la futilidad de todo...

La policía encontró miembros arrancados y cocidos juntos con hilo de pescar. Era un patchwork de miembros humanos disimiles unidos para formar un cuerpo... El ADN resultó ser de una pléyade de mujeres, todas vivas y enteras y en perfecto estado... Un hombre es el único sospechoso de algo que no es un crimen. La ciencia forense fue unánime en un comienzo: dictaminó que el cadáver era en todo rigor un ente real. El cuerpo refrigerado sin embargo, sufre un proceso de desvanecimiento progresivo: se vuelve cada día más transparente, pareciera difuminarse, irse borrando con el paso de las semanas. Lo que más llama la atención es la cara, que parece ir perdiendo todo rasgo diferenciador, toda particularidad, y es cada vez más un no-rostro... Lo recluimos en una celda, y cada cierto tiempo, los guardias deben retirar restos de pelo, dedos, dientes. Apareció un día otra cabeza, que, como toque final, tenía dos corchos, uno en cada sien... Inexplicable... No sabeos que hacer:  los jueces no podrían que llevarlo a juicio, la policía lo soltaría, los juristas perplejos, no tendrían categorías para esto. Este hallazgo de be quedar en total reserva. Hemos llamado a psicólogos, psiquiatras y científicos las más distintas especialidades. Nada pueden concluir. Lo que pasa rebasa la causalidad empírica. Entre los parapsicólogos hay discrepancias: esto no es un tipo de poltergeist; entre los  esotéricos y otras personas del rubro oculto (se recurre a ellos como ultima ratio), uno dijo que era la reencarnación de Aliester Crowley, otro que era un médium de sus propios delirios....

El hombrecillo es del todo insignificante, pelado, y ya en la medianía de los 50. Es taciturno y todo lo enfrenta socarrón: todo le parece broma, se divierte y es impenetrable en su silencio...

martes, 28 de diciembre de 2010

Jigsaw Puzzle - señor(a) lector(a): queda a su esfuerzo ordenar y puntuar esta majamama. Suerte, la va a necesitar.



Un pequeño artilugio que aprendí de un tal Julio Cortazar, Argentino el tipo y de humor peculiar. Puedo pavonearme de ser colega, ya que era traductor e intérprete. Hacía cosas raras y ponía nombres de intelectuales a sus gatos, cosa que yo no hago porque las mascotas y sus nombres son decisión de los niños y de la calle que las pone por delante de nos. Thnks for the trick, pero (y estarías de acuerdo), el reaccionario ese Borges era superior, aparte que era más cuántico y de lenguage más simple. Pero vale igual este homenaje che Cortazar con respeto y a tu memoria. Salud!

Hay personas para todas los hechos ya que todos los hechos posibles son posibles porque hay personas que algo diferente que no quiero nombrar porque las palabras son una decepción y un engaño y una ilusión los hacen de cuando en vez porque si no los hicieran no serían posibles son imposibles porque nadie los haría de menos pero ya se fue y mi cabeza ya dio vuelta la página porque llega el verano y el sol y flota en el aire lo que entraña que serían imposibles esto a nivel abstracto meramente de dados existenciales Y aprovechando el cuando escribía mails y no podía tolerar la lógica "mula" tras el mecanismo de la prueba ontológica y la echo tema de lo abstracto también algunas ideas que se me vienen a la cabeza respecto a este tema de las ese último viernes de Mayo día de la luna que era también su carta y sus anteojos y las muecas de la boca personas para todos los actos y se refieren a la posibilidad de que el concepto de multiverso por subatómico arrollado por andar obnubilado y ahora que no esta más y no la veo y tengo ese paraguas aún me acorde de que sea afecta a toda existencia que sale de ese nivel subatómico es decir todo y entre ellos las acciones un invierno era para mi motivo de contento y tome la micro con una sonrisa estúpida luego de haber sido casi humanas y mi creencia  es que todo lo que puede pasar pasa tanto a nivel de un universo, en el que los actos horas y luego me fui bajo la lluvia tan feliz como no lo había estado en años y la lluvia tenía otro significado y que son posibles eventualmente deben darse en diferentes lugares tiempos etc, pero también a nivel de sensación de su cuerpo en la punta de mis dedos y el sabor de sus labios y nos tumbamos a dormir un par de multiverso hay en un número más allá de las creencias y las posibilidades universos paralelos que existen y como siempre también y nos seguimos besando y la perrita huga ladraba y jodía y la abrazé y me gustó la
que se van engendrando en los que si en esta realidad yo hago determinado acto X que trae las me dijo que vivía con sus padres y que lamentablemente no podía pasar esa noche pero que tenía ganas y y consecuencias 1 2 3 4 and so on a nivel de multiversico se abre otro universo donde yo no hago el acto X, o abrazamos mientras caía la lluvia y luego volvimos a su casa y llegamos estilando y nos sentamos en su sofa y
posteriormente porque la consecuencia 1 que era una posible no se da sino a 1.1 que también es posible y río y me hablo de su perrita la huga y que era porque ella era chavista por lo que bautisó así al can y nos otro universo donde 1.1 no afecta el resto de las conscuencias y a su vez otro universo donde afecta a 2 3 y mañana me lo presto y miramos la lluvia caer bajo un alero frente a una tienda de mascotas y la calle era un
4 otro donde sólo afecta a 2 y todas las combinatorias posibles Es decir en este universo se me da resuena en mi memoria y llovía ya con furia y ella iba con el paraguas café floreado que aún tengo porque esa determinada realidad que se va zanjando a medida que la posibilidad de este universo se da -realidad nos gustabamos y que queríamos que pasara y salimos a caminar y a la cuadra ella me dió un beso que aún concreta y determinada - pero en otros  existo en número infinito en otras realidades diferentes desde se asocian a esos vinculos y es que se veía maravillosa en su poco arreglo y hablamos y ya sabíamos que matices mínimos hasta condiciones fundamentalmente diferentes ya que cada acto que hago aquí tiene otras
y sentí nosequejuntoconloslatidosdemicorazón creo que fue amor o alguno de esos sentimientos que  posiblidades que no se dieron y que se dan en otro universo y así en este momento en la densa maya de negros, una camisa a cuadros negra y azul oscuro - me gustaba como se veía así la miré y recorde ese rostro multiversos yo soy todas mis posibilidades existiendo una superpuesta a la otra a cada momento y así para puesta mi parca astronautica y estaba comenzando a llover y era de noche y ella llegó vestida con jeans  cada persona, átomo, planeta, etc y todo se vuelve denso y me marea y es el todo que se da de momento a ido colando en mi mundo del deseo atizadando obviamente la curiosidad de su humilde servidor y tenía  momento no sólo con el descurso de un universo, sino pleyades de universos saltando unos de otros en una por fin y yo sabría quien era el rostro tras el anonimato de meses que ya había visto y que de a poco se había red donde todo lo que puede ser algo en un momento se da -yo soy todo lo que puedo ser en un momento a despues de caminar con el teléfono en la oreja más de 10 minutos y hablabamos nerviosos ambos por vernos cada momento en todos los universos posibles y a cada momento... Entonces en otro universo que no es este Recuerdo esa noche como si fuera ayer y es que llegué a la esquina de monseñor edwards con echeñique yo aún estoy con ella o no me he separado o estoy muerto o nunca existí o.... 

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cadalzo

Lo juzgaron y condenaron rápidamente. Fue desfilado por las calles de París, recibiendo los tomatazos y escupos que todo condenado a la guillotina recibía durante esos años. El pueblo Parisino, acostumbrado ya a la sangre y las cabezas rodantes, se congregó a mirar. Mira mientras lo bajan de la carreta. Luis XVI pudo articular un atisbo de discurso y murió con aplomo. Muchos nobles haraganes de Versalles murieron estóicamente, con altivez y desprecio. El cadalzo muestra a los hombres, al igual que la guerra.

Su celo moral y su virtud cívica hicieron rodar cabezas por miles. Salvó a Francia, necesitada de orden y con toda Europa cayéndole encima. Su retórica incendiaria y sus procedimientos prefiguraron el totalitarismo. Como carnicero de la historia, apeló a la felicidad humana y a la virtud: sus figuras de lógica impecable hablaban el lenguaje de Cesar -"si son buenos serán libres". Buscando la pureza de la revolución, la convertiste en un baño de sangre. Tristemente, toda revolución que se proclama en nombre de la la virtud y la felicidad termina siendo un festín para los buitres.

Aterrorizante sombra que se alzaba sobre París y sobre Francia. Un buen día, decidieron que ya era suficiente -todos los que habían llegado contigo al poder temían por sus cuellos. Te apresaron y quisiste quitarte la vida. Erraste en el tiro y te atravesaste la mandíbula. Sólo, te privaste de tu mejor arma: la lengua más hábil de toda Europa presenció muda de dolor el juicio público que la condenó a la guillotina.

Maximiliano Robespierre. Si hubieras podido hablar, quizás te habrías salvado. Ahora, el pueblo, como siempre, te insulta después de haberte idolatrado. Le diste sangre al por mayor y ahora otros le dan la tuya: el pueblo, como siempre, se regocija con la sangre que venga. No se como enfrentaste el cadalzo, pero no fue como el torpe Rey, que en su muerte se comportó a la altura de su cargo. Adios al terror blanco, adios a la guillotina hecha espectáculo público... Tu atestiguas el poder de la palabra. Tu vuelves a recordarme que la virtud y la felicidad no pueden ser los objetivos de un régimen político, porque la virtud y la felicidad no pertenecen a lo público y arrogarse el papel de corrector de almas supone poner a los hombres de rodillas. Recordar siempre, monsieur Robespierre, que en política no se puede especular con el agradecimiento ni con la lealtad. Mussolini y Stalin descubrirán lo mismo que tu descubres ahora que te atan al tablón y te deslizan bajo el arco. El entablado de la tarima esta renegrecido de sangre, y la cesta se abre como fauces para recibir tu cabeza, como recibió la cabeza de tus enemigos y contrincantes.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Al lado de la ruca, el niño esta jugando bajo la vigilancia indirecta de la madre, que pela piñones. Hay una niebla que supura de entremedio de los árboles de esta tierra fría y de los troncos oscurecidos por las lluvias. Hay barro y sus pies se deslizan ágiles a ver a los que llegan.

Aún  niño, ve a los hombres . La última vez, salieron, los vio con lanzas, y llegó uno montado en un caballo. Ahora vuelven pocos, las cabezas están gachas y los abate el silencio. Los Chilenos llegan con armas frente a las que ya no pueden luchar. Han perecido muchos en Temúco, muchos en Lumaco.

El niño presencia los últimos días de del Reino de la Araucanía y Patagonia, pero sus ojos no lo saben. Sólo saben que la cara de su padre no esta en el grupo. Su madre pela piñones y su cara no se mueve, insondable y dura. Entra a prender el fuego, sale de nuevo, se siente, y sigue mientras mira a los hombres y luego a su niño.


Llegarán más años de guerra y los parlamentos, y el niño será hombre y peleará sin suerte, porque el mundo ya no sonríe a su gente. Inexorablemente llegarán los Chilenos, trozarán la tierra y la repartirán. El Lof será puesto en una reducción y brotará el alambre de púas. Llegarán los hacendados. Sin saberlo, el niño llegará a ser adulto en un mundo quebrado. Será peón, será agricultor y conocerá que el derrotado no tiene cabida. Su hijo se irá de joven a la la cuidad. Como a todos, el alcohol lo habrá  disipado. Lo engañarán y comprarán su tierra por nada. Deberá también ir a la cuidad con su hijo. Una casa hacinada, fábricas, ladrones y el desprecio del mundo de calles empedradas  y dinero insuficiente y trabajo constante y personas con sombreros y mujeres con polleras verán su muerte.

sábado, 24 de abril de 2010

Un accidente.

Hay aguiluchos en Santiago. Llegaron hace un par de años y a veces se los ve rondando los basureros o volando por ahí. Hoy, mientras camina por Providencia, casí llegando a La Concepción, mira a lo alto y ve uno volando. El ave asciende y desciende rápido, planea, gira bruscamente tras una paloma que huye con aleteos ágiles. Recuerda que empezaron a aparecer luego que los loros proliferaron sin control, y especula que quizás los introdujeron intencionalmente para controlar esta plaga.

El espectáculo de un ave cazando en plena urbe, entre edificios de vidrio y la multitud trajeada que llena las calles y se detiene frente a las tiendas, le parece asombroso. Absorto, no nota los autos. Sobre la gente que se congrega, los gritos y el tráfico que se detiene en torno al cuerpo desarmado, caen plumas blancas, grises y negras. El agilucho ha dado caza a la paloma.

viernes, 9 de abril de 2010

Febrero, 1348.

Febrero. Febrero es la nieve que cae. Hace apenas un més, el niño corría con su hermana sobre el manto blanco y sus pies se hundían hasta el tobillo. Ahora la peste infesta el burgo, con insidia, como las ratas que corren por el entretecho y asechan la poca comida que queda. La fiebre, la tos y la debilidad se ceban sobre su cuerpo, y yace sobre un mugriento colchón de paja. La chimenea esta encendida. El niño repasa el mundo con los ojos por última vez.

Las sombras de las cosas saltan y bailan con el fuego, y sobre este fondo cambiante que se parece al sueño, las circunstancias tienen a bien que el gato este vivo y retoze cerca del fuego. Hay también una esfera de cristal que era de su padre. El niño solía jugar con ella a hurtadillas. Ahora, sólo puede detener sus ojos sobre el gato, que asecha la esfera. El felino se recuesta de lado cerca de la esfera, estira sigilosamente una pata y de un zarpazo rápido en su cautela, la esfera rueda por el piso. Por unos minutos, el gato perseguirá la esfera por la habitación, tratando de atenazarla, alejándose y luego atacando, y este será el postrero regalo que se llevará el niño al cerrar los ojos.

Sueña que juega con la esfera como antes, y mira los reflejos que da sobre el piso a contraluz, y en el sueño vuelven a estar su hermana y su padre, y las risas y el caldo de papas en la mesa. El gato vuelve a tenderse, aburrido. El niño ha muerto.

viernes, 19 de febrero de 2010

Flaites on buses (sólo una pequeña e insignifcante anecdota)

Lunchtime busfaring has never meant anything but business as usual for our anonymous heroe. Just the heat and the people, scarcer than usual as it is february and the city has emptied out the crowds that now fill  beaches, mountains and deserts in Chile. He is standing near the door when a passenger leaves and a seat is there for the taking. Nobody makes the move, so he sits down after waiting a few seconds, receives a call on the cell and then opens the book. A face looks at him from the other side of the isle. It is nervous and inquisitive and leans over to check out the colors on the pages.

- ¿Qué onda el libro? Sta 'onito...
- Nada. Es pa una clase.
- a'er...

A young  tanned guy, skinny and slender by the works  of poverty like his clothes and skin, moves swiftly from the other side of the isle and deposits himself with his empty orange backsack on the seat next to our heroe, and stretches out his hand for a handshake, which is reciprocated. Our heroe had already glimpsed at him, for his backsack was empty and schoollike, wierd on such an individual. He is nervous but conceals it with a cold stare and gets back to his reading. The other one goes on:

- ¿Y pa qué es?
- Pa una clase de inglés.
- Sai. Vengo saliendo 'e la cana...pero no te preocupi que no te oy a colgarte na'a...Tranqui socio

A smile of reassurance comes out and then

- ando arrancando de uno' rati. Mira.

He pulls down the zipper of his washed off red sweat suit. There is no t-shirt under it, just a bony chest...and a scar that a finger with its black hallow nail is pointing at while the other hand is clentching on to the backsack firm like stone.

- Esta huea e' un tunazo... ¿Dame plata socio?
- No tengo. Ando con lo justo pa la micro.
- ¡Ya poh loco! ¡Dame plata poh loco!
- Si no tengo.
- Dame tu celular entonce' poh, wena onda asi. ¡ya poh!.
- No puedo.

Now the heroe is scared shitless. Once again a flaite has broken into his serene routine, but somehow he manages to keep his cool, look at his book and sound relaxed. The conversation is clearly shifting direction and the tone of voice this flaite uses is changing to an aggresive restlessness of arms and legs moving in the seat. Despite all this, one hand is still firmly holding the backsack against the lap. The hand is then pulled into the backsack, while the other arm is bent over the it.

-¿ si te digo que ahora yo ando con una tuna aca, ah?. Y cachai que igual no toi ni ahi con todo' esto' hueones' poh. Podria sacar la tuna y pitearme a todo esto' hueones asi y no toy ni ahi con ellos. ¿Y que hariai si saco la tuna ahora y te digo que me pasi tu celular, ah? Si poh loco, ¡si no toi ni ahi con vos poh!.

- Igual te meteriai en problemas...

His voice comes out, but  low

- ¿ahh? ¿Qué wa?
- Que te meteriai en problemas, porque toda esta gente te vería y igual al final los pacos te agarrarían y lo pasariai mal. Asi que tranquilo socio...

The flaite is staring straight at him, his body leaning forward with his eyes. Our heroe looks back at his book (doesn't know how and why he got into the idea of not yielding anything at the risk of being stabbed or maybe even -everything is possible, needlessly shot. Yet the whole situation, the context and surroundings, the summer sun... it all seems too alien to really think he runs the risk of getting a bullethole blown into him)...And then the flaite deflates like a balloon, body retreats and shrinks unperceptibly against the window uttering unintelligible sounds...

- Ya socio, vale.

And somehow, he turns around and starts looking through the window.

The rest is just our heroe getting up and standing between 3 more people, the flaite getting up, standing next to him, mumbling stuff inaudible and looking at him and at the rest of the passengers around... Finally the flaite gets off the bus...

-¡agradece que ando solo shushe tu mare!

Our heroe feels that he has dispelled one fear, and opened another window into himself like discovering a trapdoor in your house that opens to a room you didn't know was there. Pride ecos in his shaky hands and dashing thoughts. Fear recedes slowly as he realizes he has come out victorious of this one-on-one. He can now go to work in peace, get off the bus and walk the streets, just as usual, as always...

jueves, 16 de octubre de 2008

Random people smoking pot in an unknown car

End of night, birds singing as we smoke grass the windows rolled closed: she has eyes of undescribable shape and color and the rest of us utter words I cannot connect in a semidarkness of half lit faces. Everyone's haircut is bizarre and the scotish guy cannot think straight: does not understand the change is right and no one is scamming him... Conversation flows in gas stations and cigarrettes are smoked out in the open, we freeze our asses off passing from football to Darwin and fossile remains to sopaipillas and mote con huesillos - the weather feels colder in Stgo than in Glasgow cause of the dryness. She likes science and I think of sex while she gets ma numba, we exchange backgrounds (what's yer job, and so on). Looking from small redish eyes, she stays standing with me in silence after the others have left and smokes yet another fag before driving off in her car. I Tell her to call me. I leave alone as per plan ... She said she hadn't been around hanging out with random people for a while, and I think that is a good way of putting things... it was fun after all. Didn't even try to get her numba but on purpose: it will give me something to ruminate about for a week or two - and there's always the chance she'll actually call me... don't know about that one... It feels morning as I walk down the streets again and again realize that nothing has happened ... nothing was supposed to happen anyways. Paperboys unload vans and bicycles pass me by. Even dogs are asleep just as before, just as always, just as when I was teen and the world's way definitely doesn't change in time. Will arrive home late and try to translate, only to find it is of no use and go to sleep beyond recommendable... Thinking they'll be pissed off at me reminds me what it used to be way back the line ... Lonesome rambler, thinking nonsense, shivering, footsteps are audible on the cement, I stink of nicotine and yawn beyond belief.
Creative Commons License
faceinstone by matias rivera baeza is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.0 Chile License.