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martes, 31 de enero de 2012

Cerrado por Vacaciones

Un termina reculando con los años en ese punto en que todo se vuelve la iteración de lo ya conocido, de los errores de ayer y hoy y siempre, de las mismas necedades y las mismas necesidades y las vueltas sin solución de continuidad de las estaciones, de los conflictos, del dinero o su carencia. Para ser justos con uno mismo y la humanidad at large, esto no es gratuito: cierta comprensión rige esta convergencia inexorable de todas las almas con el correr de los años y se llama "madurez": un tedioso crepúsculo sin otra alma, divisa ni rima sino llegar de la mejor manera al final del día cancino, carente de dioses y afanes, con los huesos añosos de un escepticismo que ya es una segunda naturaleza en cuyos ojos nada brilla si no es la conservación de lo que uno ha podido retener de las circunstancias variopintas, mientras avanzan las canas y se evapora la novedad y el goce del asombro.
Me aburro de lo que escribo: primum porque la facilidad para la combinatoria estética de las palabras no vale nada si no hay temas a desarrollar, y sin un repertorio nutrido, pronto se agota uno, y comienza a aburrir a los lectores, y a uno mismo, como se dio a entender al comienzo del párrafo, y nada puede ser peor; secundum, como se infiere de primum, comienzo a entender que no tengo mucho más que decir, de lo que se puede concluir a su vez que me conozco un poco mejor - conócete a ti mismo ... espantoso axioma que libera de la cargas autoimpuestas por el afán de superación... Es que el escepticismo muta con los años: de joven, apunta hacia afuera, y comienza por opacar a los padres y a la autoridad, luego a las personas que nos rodean, y a la vida ... Pero finalmente, comienza a apuntar - para algún lado tiene que apuntar, ¿No? -hacia adentro, al igual que el conocimiento...

Por ende, la casa cierra por vacaciones, que se extenderán todo el tiempo que tenga que ser, hasta que algo haga crujir la cabeza atontada y los sentidos embotados que, para bien y para mal, tengo como única posesión no sujeta a incertidumbre:  empiricamente he constatado una y otra vez que no puedo deshacerme de ellos, ni ellos de mí... Volvemos a ser uno cada mañana, sin importar cuanto se haya bebido.

Dejo la puerta abierta para que visiten a gusto si así lo desean y concluyo con lo que dicta el protocolo y el "como dios manda", una despedida:

Exiguos en número pero fieles parroquianos: me han dado su paciencia y sus oidos, y no huelga más que decir thank you wherever you are por vuestra dilecta atención y por tomarse el tiempo de vagar por esta solera y darme el regocijo de encontrar uno que otro comentario intercalado cuando en vez. Hasta la próxima, ojalá más temprano que tarde.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Mid winter Lust

Hay estudiantes y gente encapuchada irrumpiendo en el diario darse de las cosas. Se siente en el aire. La clase política is loosing its grip y la sociedad explota en un crisol disonante de voces, como una orquesta afinando. A nadie le gusta el gobierno. Estudiantes y encapuchados se toman las calles, unos marchan mientras los otros se descuelgan para quemar comercios, incendiar autos, arrancar semáforos de cuajo mientras esperan que llegue la policía. El orden invocará una vez más la retórica de los carros lanza agua, las lacrimógenas, las lumas. El argumento de fondo es el siempre efectivo recurso a la fuerza anti motines.

Algo un poco más de fondo se percibe bajo todo esto, aunque nadie pueda señalarlo claramente. Chile ha mudado de piel y los conflictos por mucho tiempo administrados con soltura tecnocrática y retórica diletante desbrozan los goznes de la máquina. Por un segundo pienso que la democracia representativa ya ha agotado sus posibilidades, y, si Gramscii estaba en lo correcto (todo orden se sobrepone a las crisis hasta que agota todas las posibilidades en él contenidas), se acerca al comienzo de su declive.

Pero en realidad todo esto no me interesa hoy, porque mientras tanto, la vida sigue imperturbable, y lo noto mi cuerpo, que se obstina en sentir hambre a esta hora de la tarde. Este olimpo bancario, sobre un veinteavo piso, es tierra fértil para mi imaginación, sobre todo teniendo un puesto al lado de un ventanal. Veo con perspectiva de ave una ciudad vuelta maqueta:  allá afuera, distribuidas en los edificios y las calles que se ramifican bajo el aire ennegrecido, las personas trabajan, copulan, compran, venden, se insultan, se aman, se asaltan y se ayudan unas a otras... Si tuviera un par de binoculares, podría descubrirlos, pero sobre todo me gustaría descubrir a una chica regando unos maceteros en su balcón con un vestido amarillo y el pelo tomado. Su piel esta tostada, sus caderas son anchas, se agacha a cambiar el dial de la radio. Es baja y no tiene más de 32 años. Deja las noticias puestas mientras allá abajo, encapuchados y policías se trenzan, piedras y molotof contra gases, lanza aguas, lumas... Comulga conmigo en la indiferencia a lo que está ocurriendo. Riega sus plantas mientras se toma un combinado (vodka tónica) y fuma con esmero un cigarro tras otro.

De pronto, toma unos binoculares, se apoya con relajo (ya esta algo ebria) contra el barandal y comienza a escrutar la ciudad. El sentimiento de hermandad me saca una sonrisa y la posibilidad que se vaya hacia adelante acelera mis latidos. Se detiene ante mi ventana. Se los quita de enfrente de los ojos y saluda con la mano. Con rapidez  respondo mientras ella vuelve a mirar. Luego, apaga un cigarro y señala la ventana al lado del balcón. Entra. Las cortinas de la ventana recién señalada se abren. La chica mira por los binoculares. Aún estoy ahí.

En la oficina, todos se van yendo. El día comienza a declinar y sobre la ciudad convulsa se despliegan nubes naranjas que se arrastran lentamente, raspando el cielo.  Mejor. nadie llegará a preguntar qué hago con un par de binoculares.

Enciende la luz, se para frente a la ventana y para mi felicidad, regocijándose en una hábil parsimonia, se quita uno a uno los zapatos, el vestido, las medias, el sostén... Desnuda finalmente, se para un momento y mira en mi dirección. Me lanza un beso y cierra las cortinas tras de sí.

Los afanes de la humanidad son transitorios. Cualquier cosa que obedezca al arte, la técnica o el esfuerzo de entender, manipular y cambiar, son finalmente fútiles. Sólo tienen importancia las cosas invariables, aquello que no podemos cambiar: el cielo sobre las ciudades, los ciclos del año, la muerte. Nos hermana con la naturaleza lo que hay de inmutable en nosotros, lo que de nosotros no está sujeto al arbitrio y arruina las utopías de estos pobres pendejos soñadores y de los parcos tecnócratas que los reprimen: comer, dormir, matar, sobrevivir... el deseo. 

martes, 28 de diciembre de 2010

Jigsaw Puzzle - señor(a) lector(a): queda a su esfuerzo ordenar y puntuar esta majamama. Suerte, la va a necesitar.



Un pequeño artilugio que aprendí de un tal Julio Cortazar, Argentino el tipo y de humor peculiar. Puedo pavonearme de ser colega, ya que era traductor e intérprete. Hacía cosas raras y ponía nombres de intelectuales a sus gatos, cosa que yo no hago porque las mascotas y sus nombres son decisión de los niños y de la calle que las pone por delante de nos. Thnks for the trick, pero (y estarías de acuerdo), el reaccionario ese Borges era superior, aparte que era más cuántico y de lenguage más simple. Pero vale igual este homenaje che Cortazar con respeto y a tu memoria. Salud!

Hay personas para todas los hechos ya que todos los hechos posibles son posibles porque hay personas que algo diferente que no quiero nombrar porque las palabras son una decepción y un engaño y una ilusión los hacen de cuando en vez porque si no los hicieran no serían posibles son imposibles porque nadie los haría de menos pero ya se fue y mi cabeza ya dio vuelta la página porque llega el verano y el sol y flota en el aire lo que entraña que serían imposibles esto a nivel abstracto meramente de dados existenciales Y aprovechando el cuando escribía mails y no podía tolerar la lógica "mula" tras el mecanismo de la prueba ontológica y la echo tema de lo abstracto también algunas ideas que se me vienen a la cabeza respecto a este tema de las ese último viernes de Mayo día de la luna que era también su carta y sus anteojos y las muecas de la boca personas para todos los actos y se refieren a la posibilidad de que el concepto de multiverso por subatómico arrollado por andar obnubilado y ahora que no esta más y no la veo y tengo ese paraguas aún me acorde de que sea afecta a toda existencia que sale de ese nivel subatómico es decir todo y entre ellos las acciones un invierno era para mi motivo de contento y tome la micro con una sonrisa estúpida luego de haber sido casi humanas y mi creencia  es que todo lo que puede pasar pasa tanto a nivel de un universo, en el que los actos horas y luego me fui bajo la lluvia tan feliz como no lo había estado en años y la lluvia tenía otro significado y que son posibles eventualmente deben darse en diferentes lugares tiempos etc, pero también a nivel de sensación de su cuerpo en la punta de mis dedos y el sabor de sus labios y nos tumbamos a dormir un par de multiverso hay en un número más allá de las creencias y las posibilidades universos paralelos que existen y como siempre también y nos seguimos besando y la perrita huga ladraba y jodía y la abrazé y me gustó la
que se van engendrando en los que si en esta realidad yo hago determinado acto X que trae las me dijo que vivía con sus padres y que lamentablemente no podía pasar esa noche pero que tenía ganas y y consecuencias 1 2 3 4 and so on a nivel de multiversico se abre otro universo donde yo no hago el acto X, o abrazamos mientras caía la lluvia y luego volvimos a su casa y llegamos estilando y nos sentamos en su sofa y
posteriormente porque la consecuencia 1 que era una posible no se da sino a 1.1 que también es posible y río y me hablo de su perrita la huga y que era porque ella era chavista por lo que bautisó así al can y nos otro universo donde 1.1 no afecta el resto de las conscuencias y a su vez otro universo donde afecta a 2 3 y mañana me lo presto y miramos la lluvia caer bajo un alero frente a una tienda de mascotas y la calle era un
4 otro donde sólo afecta a 2 y todas las combinatorias posibles Es decir en este universo se me da resuena en mi memoria y llovía ya con furia y ella iba con el paraguas café floreado que aún tengo porque esa determinada realidad que se va zanjando a medida que la posibilidad de este universo se da -realidad nos gustabamos y que queríamos que pasara y salimos a caminar y a la cuadra ella me dió un beso que aún concreta y determinada - pero en otros  existo en número infinito en otras realidades diferentes desde se asocian a esos vinculos y es que se veía maravillosa en su poco arreglo y hablamos y ya sabíamos que matices mínimos hasta condiciones fundamentalmente diferentes ya que cada acto que hago aquí tiene otras
y sentí nosequejuntoconloslatidosdemicorazón creo que fue amor o alguno de esos sentimientos que  posiblidades que no se dieron y que se dan en otro universo y así en este momento en la densa maya de negros, una camisa a cuadros negra y azul oscuro - me gustaba como se veía así la miré y recorde ese rostro multiversos yo soy todas mis posibilidades existiendo una superpuesta a la otra a cada momento y así para puesta mi parca astronautica y estaba comenzando a llover y era de noche y ella llegó vestida con jeans  cada persona, átomo, planeta, etc y todo se vuelve denso y me marea y es el todo que se da de momento a ido colando en mi mundo del deseo atizadando obviamente la curiosidad de su humilde servidor y tenía  momento no sólo con el descurso de un universo, sino pleyades de universos saltando unos de otros en una por fin y yo sabría quien era el rostro tras el anonimato de meses que ya había visto y que de a poco se había red donde todo lo que puede ser algo en un momento se da -yo soy todo lo que puedo ser en un momento a despues de caminar con el teléfono en la oreja más de 10 minutos y hablabamos nerviosos ambos por vernos cada momento en todos los universos posibles y a cada momento... Entonces en otro universo que no es este Recuerdo esa noche como si fuera ayer y es que llegué a la esquina de monseñor edwards con echeñique yo aún estoy con ella o no me he separado o estoy muerto o nunca existí o.... 

viernes, 3 de diciembre de 2010

The Garden and the Fall

"Adam and Eve"
Antonio Molinari
 
A word to the reader/ Al lector:
El post que sigue es largo. Sin embargo, la paciencia y la disposición de desenredar la madeja serán, creo, bien recompensados. En algún tiempo más, quizás, haya una traducción al castellano.
The following post is long. Patience, however, and willingness to unravel the skein, I believe, shall be rewarded well. Maybe, in some time, a spanish translation shall be available.


The myth of the Garden of Eden, alike all myths, is strange. It is a well that can never be exhausted . Many questions come together to puzzle the eye trained for paradox and whose inclination lies with the problem and not with the solution.  It poses questions that touch the fabric of existence and of our nature and condition. It calls forth the meaning of freedom and the meaning of the law. A skeletal review of the facts:

God creates man and woman in a paradise devoid of any of the traits marking our life that we call evils -death, pain, old age, toil, disease, uncertainty... He places Adam and Eve in this land and they are free to do whatever they want. They are at leisure to wander in their naked inocence without any command except one, which we know all too well: "Thou shall not eat from the tree of knowledge...". We also know the outcome well enough. Eve is tempted by the snake and this is the fall of mankind. Mankind is condemned to toil, death, mortality and pain. Man's existence is thereafter  his burden, as he is capable of evil: with the influx of disobedience, he now "knows" good and evil and becomes accountable for himself - intoxicated with "sin", man being capable of evil, he is forever stained.
But, if man was there in pure uncorrupted essence, clean from sin and doubt, why place the tree there? Why such a commandment? This question concerns the origin and the nature of the law, first of all; second, it calls to question the nature of man; finally, it concerns the intention of the creator as to this, the crown of his creation.
Mankind was to be in the Garden as an inmortal being. Incapable of dying, everything that could be done should eventually be done, as probabilities command. Therefore, the tree having being placed in the Garden, it was foreseeable that mankind should eventually sink their teeth into the apple. This explains the commandment: god did not wish man to eat from the apple, as the legislator does not wish man to kill or steal.
Man in paradise however, was pure, innocent. Innocence implies not knowing the nature of inclination nor of its fulfillment -desire and gratification go hand in hand, unquestioned. A child is said to be innocent as they cannot concieve of their inclination as "good" or "evil". In this sense, a child is not capable of being tried, as they do not know the meaning of their actions -they cannot place any evil to their inclination, neither can they calculate the consequences attached to them in such terms. Legislators place commandments and laws on people capable of such discriminations. People are conceived as capable of evil, and of inclining towards evil knowingly. Thus the law presuposes the crime and also the understanding that the crime is a crime. It furthermore implies the previous commision of the crime: why should there have been any legislation on traffic before there were cars and crashes and all the problems that come from many cars coming and going  along the streets of cities? The legislator can foresee the crime, as it has happened before. However, in the case under our consideration, the legislator being god, and the law being the first law set upon an innocent creature, this law does not presupose a crime that has already been commited before and shall therefore be commited again. The law set by God decrees the crime: a negative commandment always calls forth the action it forbids -in this case, sin... Odd.... 
The paradox is that, in the Garden of Eden, man and woman have no previous crime hanging over their heads, no knowledge do they possess to discriminate their inclinations into good and bad. Yet God, legislator supreme, has placed the tree and the snake. God supreme has laid down the law. Therefore, the fall was within the provisions of God.  We have said that the legislator can only pass  a law because he knows that the crime will occur: man has to commit it at one moment or the other.

Quaestiones: Prima: why the commandment?; Secunda: why the snake?

Responso ad prima quaestio:  This question concerns the decree of the fall: the law was laid down as a crime was foreseeable. Only upon a creature capable of such an action can a law be passed. No legislator oversees the behavior of lions or maggots. The answer hereby given is abstruse, but -I believe, sound. 

What lies behind the mystery of love? Love lies in the nature of its object. The object of love is loved for two reasons: first of all, a resemblance of oneself. One recognizes something of oneself in what one loves. But also an absolute difference and independence of oneself.  God has created  this flower to crown his creation, mankind. Mankind must be what gives all the rest its meaning (after all, all the rest of creation has to come to man to recieve its name, thus at least says the myth). But this creation must be something he can pour his love upon. A being merely capable of good is not complete, as it is not independent of its creator. Robots cannot be loved because they are devoid of any independence, and can act only upon the set of commands they have previously been built for: their esence is set and is totally predictable. They share the nature of a tool: a knife answers to the movements of the hand that handles it. A child coming from the bossom of a woman can be loved because it has its own will. The children we beget are finally destined to rebel and leave us, to seek their own path and to become something we could not foresee. What diferentiates man from a robot is the exercise of will, freedom. Man is able to choose in the face of any commandment: obedience or rebelion, good or evil.  If God is only good in nature, then, if he creates something that he can love, it must be something capable of escaping his commandment, of attaining differentiation. What differentiates from the good path? Evil, rebelion, disobedience. Mankind must be capable of choice if he is not to be merely a tool. Therefore, the answer to the first question has been provided: man must fall, if he is to fulfill his nature as it is set to be. Only something whose nature is unpredictable (and therefore independent of the lovers will) can be loved; only something that can, out of free will, join with us and share with us can be loved. Nevetheless, love can be dissapointed: the loved one can choose a path that strays from us, and can leave us. What is loved can also become despisable, or even the object of hatred. Man must fall, in order to be able to return to the creator who loves him yet lets him fall, as if not, no love could be possible. The parable of the prodigal son explains this thoroughly. The loving father also presupposes the legislator and guardian of the law. The loving father is the one that overturns the punishment of the legislator -true love forgives, but forgiveness needs straying and fault and falling: the prodigal son is dear to the father and the father can forgive him. The older brother embodies the legislator: one that can only see guilt and spit out sentence, as he presupposes evil in the nature of man - the law and the legislator discern man as evil, it is what their job calls for.

The commandment was an order not to do something. It needed an instance: something that was forbidden but could be done. It could have been anything. The tree of knowledge embodies the conciousness of transgression. Only eating the forbidden fruit  can mankind rise to the possibility, the true esence. concealed within. The apple could have been anything -a fig it is also said. What lies in the knowledge is this conciousness that one can go against what is set, face the consequences and be legible for punishment or forgiveness.  Mankind can become an object of love, and the father can appear.

("Said the straight man to the late man: -'where have you been?' -'I´ve been here and I've been there and I've been in between' " -King Crimson, "I Talk to the Wind")

Responso ad secunda quaestio: For man to fall, there had to be a law that was set. This can be deduced from the preceding reasonings. The transgression of the law set the fall: man now knew, as he had done evil.

Yet, this transgression was meant to happen. Provided, as was said, a non-ending life span in a place that, however big, was not infinite, man or woman were supposed at some point to stand before the forbidden tree. What would have been lacking was the instance to precipitate the fall. Man's innocent disobedience (as it comes out of ignorance of the meaning of disobedience) needed a catalyst, and the serpent that wrapped itself around the tree was this instrument. The serpent embodies the realization that what is there that is forbidden is a possibility that is being denied. It calls for the questioning of the commandment, and of its meaning. No wonder doubt and curiosity were regarded as sin in Christian belief. Eve, brought to the consideration of why such a commandment was set, accessed a latency that lay within her. The snake sets into motion something already present in potence, and this Augustine saw clearly. However, passing from potency to act is the natural course of all that must develop, and natural development is good (Aristotle). What is Good is in one way understood as the end or final destination of  natural movement. Again, man must fall. But the thought is no transgression until it is enacted: people can dream of fornicating the neighbor's spouse, sending all criminals to the gas chambers or robbing a bank. Only enacting these thoughts constitutes a crime and therefore makes the doer liable of recieving the punishment accorded by the magistrate; and only in this instance can the loving father appear, as he can bestow forgiveness. Nothing can move itself into action (Aristotle, again), and there always has to be an efficient cause, and this efficient cause is always external to what is moved. An efficient cause being needed in the equation, the serpent was included amongst the dwellers in the garden.
Final Considerations.
Regarding love and forgiveness in the face of the law and punishment: God creates man capable of falling, and in so doing, decrees the fall, as all that is possible must at some point happen, otherwise, it is impossible, for a possibility that can never be actualized will never be so, and is therefore no possibility. Conferred with inmortality, Adam and Eve had time, and the sufficient reason  for a possibility in potency to express as act is time. Mortal men do not express all the possibilities that lay in them for this very reason: mortality sets a limit for the expression of possibilities. If Borges is right, an inmortal man  shall at one point or another exhaust all the possibilities that lie dormant for him.
Ergo, man had to fall. Freedom was his nature, this terrible freedom understood as the capacity and the possibility of willing what is good or what is evil, obedience or rebellion, fidelity or treason. But if man never enacted the possibility of wrongdoing, his nature would never become act, and therefore, freedom would be an impossibility. The fall was therefore necessary, and rebellion was the natural end of the first man and woman created, as they were incomplete, undeveloped, children that had to become adults. Never sinning, never disobeying, they would have been devoid of choice, and therefore, not free, and therefore, not complete, and  therefore, not loveable.
Kant somehow implies that freedom has to do more with dignity than with happiness. Freedom gives man his dignity and his position amongst all creatures. The crown of God's creation was meant to rebel, and therefore suffer, die, sweat, suffer hunger, kill one another, beget children, love and hate. This gives him his dignity as he has to stand before reality and decide in the face of it. Building his own path, a path for which he himself is responsible and accountable for, before other men, before the creator, before the mirror every morning, he  must endure the burden of being forever the object of legislation, law, punishment. The law regulates things because of the potency of evil that freedom carries. The law sees the evil in man and wishes to prevent it. This is why happiness is never possible in the public sphere. This is Ceasar's realm, terrible Ceasar., the sword, blind justice, inequality, power, strife. However, the very capability of falling and sinning and rebelling and wrongdoing, the existence of punishment, also calls for another side: love as forgiveness is not possible without the enactment of evil. However, forgiveness is the inversion of the equation: seeing men act bad, it recognizes the good in them, in potency or intermingled in their flaws and faults, as it is an offspring off the bossom of love. Christians have never understood this simple yet complex message, the only one Christ every said (someone once said that the life of men and their meaning are reduced to one decisive act, one decisive thought). It is not mere coincidence that the church, aspiring to a grip on men, overburdened them with sin and became a judge and legislator. Jewish religion was entangled with power and politics. Islam the same. The Church, since it became the institutionalized Church, had to follow suit. 
Power and Politics and the public sphere is the realm where a supposed good is to be imposed over men. It is not the admonishing advice, the moral imperative that here speaks. It is the sword that commands obedience of men in esence free, therefore, always liable and accountable for the possibility they have of wrongdoing, of disobeying, of rebelling. Power always speaks sound reasons of what is good and desirable. However, it stresses every stop, coma, colon, exclamation and conclusion with a flash of the blade it carries:  it is a force that is speaking to men it percieves bad,  potential enemies, traitors, renegades, disobeyers. Hence, it is armed. As in the garden, within the world called and demonstrated as "good", evil lies dormant. That is why legislation and the sword exist. Power sees obedient men as potential wrongdoers, disrupters of order, enemies. The good man is simply a bad man that has not shown himself. This is the equation that regulates the world of Ceasar. Institutionalized religion, as it also aspires to a sway over men, to lay down over them what is good and desirable, and therefore, what they should aspire to and what the order of their volitions should be, arms its tongue (when it cannot show the blade) with sin, damnation and fear. Every reason is stressed with those admonishons of flames and suffering, of the judgement that lies beyond the grave... This, of course when it does not wield the sword. Empowered religion is a double torment: not only the real threat of the blade, but also the torture of the mind and the soul. The culprit not only is punished in this world, but also cursed in the next: absolutely damned, ici et la. No other force acts with such hatred, disregard and mercilessness than the force that establishes its truth with the certitude of dogma. Revolutionaries, fanatics, reaccionaries, orthodoxies of all manners and types, moralists: all belong in this bag. Woe to men when the virtuous cease power! Be it the virute of humbleness and forgiveness, the virtue of the citizen, the virtue of the superman and biological superiority, of right wing order and peace, or of the comarade in the socialist society.
Christ equates love with forgiveness -the latter flows naturally from the former. We have said that love presupposes freedom. Freedom is the fact that the loved one is independent, as we cannot control their will. Freedom is always the possibility of fault and wrongdoing. Yet, without this possibility, no love is possible, just enjoyment of possession (as we "love" a car or a "pet"). Qu' est ce que se tire de ceci? When love is the one that considers, under and beyond all the faults and petiness, it can fathom the good. The focus of Ceasar is evil even in the obdient subject; love regards good, even in the wrongdoer.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cadalzo

Lo juzgaron y condenaron rápidamente. Fue desfilado por las calles de París, recibiendo los tomatazos y escupos que todo condenado a la guillotina recibía durante esos años. El pueblo Parisino, acostumbrado ya a la sangre y las cabezas rodantes, se congregó a mirar. Mira mientras lo bajan de la carreta. Luis XVI pudo articular un atisbo de discurso y murió con aplomo. Muchos nobles haraganes de Versalles murieron estóicamente, con altivez y desprecio. El cadalzo muestra a los hombres, al igual que la guerra.

Su celo moral y su virtud cívica hicieron rodar cabezas por miles. Salvó a Francia, necesitada de orden y con toda Europa cayéndole encima. Su retórica incendiaria y sus procedimientos prefiguraron el totalitarismo. Como carnicero de la historia, apeló a la felicidad humana y a la virtud: sus figuras de lógica impecable hablaban el lenguaje de Cesar -"si son buenos serán libres". Buscando la pureza de la revolución, la convertiste en un baño de sangre. Tristemente, toda revolución que se proclama en nombre de la la virtud y la felicidad termina siendo un festín para los buitres.

Aterrorizante sombra que se alzaba sobre París y sobre Francia. Un buen día, decidieron que ya era suficiente -todos los que habían llegado contigo al poder temían por sus cuellos. Te apresaron y quisiste quitarte la vida. Erraste en el tiro y te atravesaste la mandíbula. Sólo, te privaste de tu mejor arma: la lengua más hábil de toda Europa presenció muda de dolor el juicio público que la condenó a la guillotina.

Maximiliano Robespierre. Si hubieras podido hablar, quizás te habrías salvado. Ahora, el pueblo, como siempre, te insulta después de haberte idolatrado. Le diste sangre al por mayor y ahora otros le dan la tuya: el pueblo, como siempre, se regocija con la sangre que venga. No se como enfrentaste el cadalzo, pero no fue como el torpe Rey, que en su muerte se comportó a la altura de su cargo. Adios al terror blanco, adios a la guillotina hecha espectáculo público... Tu atestiguas el poder de la palabra. Tu vuelves a recordarme que la virtud y la felicidad no pueden ser los objetivos de un régimen político, porque la virtud y la felicidad no pertenecen a lo público y arrogarse el papel de corrector de almas supone poner a los hombres de rodillas. Recordar siempre, monsieur Robespierre, que en política no se puede especular con el agradecimiento ni con la lealtad. Mussolini y Stalin descubrirán lo mismo que tu descubres ahora que te atan al tablón y te deslizan bajo el arco. El entablado de la tarima esta renegrecido de sangre, y la cesta se abre como fauces para recibir tu cabeza, como recibió la cabeza de tus enemigos y contrincantes.

martes, 25 de mayo de 2010

tautologías

Lo que significa ver crecer a los hijos, sólo lo enseña ver crecer a los hijos. Esto puede sonar tautológico, y las ciencias dicen que las tautologías son redundantes y no aportan nada al avance del conocimiento. Hay otra manera de ver las cosas, ya que algunas tautologías son poderosas, y totalmente intestinales. Importan mucho algunas tautologías porque dan acceso al reino que no puede acceder la ciencia.

Huegla recordar, después de todo, que toda explicación causal es en cierta medida falaciosa: más o menos probable, nunca cierta. Un hecho sólo es, al final de cuentas y con certeza, la prueba de sí mismo, no de sus causas.

Existen grandes tautologías que miden la existencia humana hasta su máxima hondura y sombra. Saber lo que es la muerte, sólo lo explica la muerte; lo que es la dicha sólo se explica siendo dichoso. De nada sirve explicar la dicha, sus mecanismos cerebrales electroquímicos; de nada sirve explicar la muerte por medio de la medicina o la biología -la explicación causal no es capaz de dar respuesta a las inquietudes humanas. Lo que hace es crear un mundo que trata de eliminar las causas de inquietud (la muerte, la soledad, la guerra, el hambre), y esa es la enfermedad de la ilustración y de occidente, pero eso es harina de otro costal. Sin embargo, hay cosas como esas que sólo se entienden al darse y al vivirse: el acceso a ellas es tautológico, si por esto entendemos cosas como "vivir la guerra es experimentar la guerra que es saber lo que es la guerra". Nada más se puede decir. Toda la verborrea vertida en aras del amor no puede comunicar lo que es sentirlo, hasta que se siente. Luego, y sólo en ese momento, esa verborrea se vuelve entendible. Y por eso, nuestra crianza nos arruina un poco el goce de esas cosas, al vertir tanta ansiedad y conceptos y expectativas respecto de cosas como esa: al finalmente llegar a vivirlas, una maraña de ideas y actitudes y emociones criadas por años de bla bla bla muchas veces las desfiguran, dificultan, diluyen o arruinan .

Quizás por fin se me están aclarando algunos aspectos del Tao: este camino sólo se entiende recorriéndolo. El acceso a vivir de cierta manera sólo se obtiene viviendo de cierta manera. Una persona es una persona, y lo que sea compartir con esa persona sólo se sabe compartiendo con ella -sea un cigarro en el break, jugar pool, vivir juntos, la cama y el deseo, etc. Según esto, la felicidad es simplemente no esperar de lo que sucede nada más ni nada menos que lo que sucede, ya que la expectativa es siempre una cierta forma de mentira: lo que significa lo deseado no es anticipable, y el deseo es una anticipación.  No podemos decir que lo que nuestro deseo desea (el objeto del deseo) sea el objeto tal como es "en si mismo", sino hasta que lo deseado se vuelve goce (in sensu de disponer de ello, como cuando quiero un cigarro y luego tengo el cigarro). Nuestro deseo y lo que en verdad existe -lo que deseamos, pueden divergir, sobre todo porque con el deseo también vertimos un caudal de ideas, carencias, afectos, y una pléyade de otras minucias del alma que desfiguran, distorsionan, agrandan, empequeñecen.

El Tao es ser como las cosas del mundo. En el mundo nada deja de llegar cuando tiene que llegar, y nada hay que no siga su curso natural. Por eso el pensamiento místico en general es tan difícil de seguir e implementar; por eso mi fascinación con Borges y sus dados divinos; por eso Comparto con él que Dios hizo un gran casino cósmico, donde las probabilidades todas se dan en distintos momentos. Nosotros somos los clientes en este gran casino. El Tao y otros caminos (el buddismo, la verdadera vida cristiana del perdón, y así en más) son renunciar a especular. Eso trae la paz, eso trae el bienestar, eso trae la felicidad.

Sin embargo, no me encuentro, y en esto creo estar con la regla estadística predominante, preparado para esa felicidad. Por eso echo a rodar los dados, por eso me gusta la posibilidad y por eso a veces me desengaño, o ando triste.

"The pleasure is the play"

(a ver quien pilla de que canción saqué la cita -you don't play hermit, cause u know the answer!)

jueves, 25 de febrero de 2010

Del Baúl de los Recuerdos

Nuestra cabeza alberga muchas cosas añejas. A veces los días nublados y la ventolera levantan el polvo en el ático y despiertan viejas encarnaciones que pensabamos habían estirado la pata. Valga esto para las palabras que vienen a continuación. Se trata del cinísmo, esa tendencia a ver en el hombre sólo al animal, bajo toda conducta un suelo de instinto y tras las virtudes el genio creativo del defecto, el trauma, la carencia y demases emanaciones de nuestro ser encarnado en materia deleznable.

1) In politicis: los hombres están siempre prestos a tranzar la libertad por un plato de comida. Un estomago lleno y cierta seguridad contra los imprevistos bien valen a cambio de vivir de rodillas. Este humilde axioma le costó la cabeza a Luis XVI y catapultó a Hitler al poder.

2) Quien se envuelve en el manto del juicio moral tiene mucho que esconder: ante un moralista, debe siempre por método suponerse uno de los siguientes móviles: el deseo de desviar las miradas (querer olvidar que uno no se ha granjeado ningún derecho a la virtud que tanto enrostra al resto), el deseo de oprimir y establecer la infelicidad (no es necesario abundar en esto), la envidia por la felicidad ajena (a propósito La Rochefoucauld se expresó muy bien: "los viejos dan buenos consejos porque ya no pueden dar malos ejemplos"), ó el miedo.

3) La mayor debilidad de los hombres son sus genitales... tanto anatómica como conductualmente. Monopolizan su cabeza y consumen demasiadas energías. Esto las mujeres lo saben muy bien, y en eso estriba su poder sobre el "sexo fuerte".

4) Una mujer es como un iceberg... De sus intenciones, sólo muestra la decima parte al hombre que ha elegido...

5) La pobreza es la mejor maestra...Por eso la aborrecemos. Como en cualquier sistema educativo, los menos aprovechan las lecciones dadas.

6) Si la realidad de los hombres fuese el infierno y tuviesen la posibilidad incierta de acceder a un paraíso,  los viejos y la derecha se aliarían con Satanás para mantener el statu quo.

7) Si los hombres estuviesen en el infierno y a través de la lucha se granjearan el derecho al paraíso, la derecha no debe preocuparse, la izquierda se encargaría de transformarlo en otro infierno.

8) Los limitados son disciplinados, y logran a través de una vida de sacrificio y trabajo (una mierda de vida),acumular una casa, un auto y cierto bienestar material, sólo para encontrarse en su lecho de muerte que su vida fue un fiasco. Los talentosos son indisciplinados y no llegan a ninguna parte, y en su lecho de muerte aborrecen la vida llena de vicisitudes pero plena que han tenido...Ergo: we never like what is alloted us.

9) Nada de lo que los hombres hagan tiene real importancia: las noticias y los periódicos son tributo a la sandez humana. Sólo importan en este mundo el cielo y la tierra, los cambios de estación, la lucha por la comida y la reproducción: todo lo que no cambia con el decurso de las edades y todo lo que jamás sera noticia.

PD: Hecha esta pequeña purga, dejo a los fantasmas del pasado descansar en su lugar, sólo que a veces, el clima impone ciertas diarreas terapeuticas.

martes, 23 de febrero de 2010

A word of caution

When a man gets between the sheets with a woman, he must fear two things: the basic simplicity of his structure of desires, which she knows all to well from the start, and, most of all, her hidden agenda, from which his plain pursuit for pleasure too often blinds him.

martes, 16 de febrero de 2010

Summer Time

El verano trae cielos limpidos azules, las cosas se iluminan de formas varias a medida que declina la luz, que  enrojece los tejados y alarga las sombras mientras la noche satura lenta y progresivamente el aire. Esta estación siempre tiene a bien deslizar girones de nubes en el cielo y eso me gusta: el viento juega con esta materia escasa; la extiende por sobre nosotros con formas oscilantes y patrones inestables. Estas formas obedecen a una mecánica inasible, inaccesible en su tan concreto actuar.

Azar es la impredecibilidad, y se puede decir que el azar rige la producción de estas formas, ya que nunca sabemos con que nos vamos a encontrar. El azar resulta de la ignorancia de las causas (Polo), y el conocimiento es el conocimiento del por qué y la causa (Aristóteles), pero la razón nunca podrá predecir un hecho concreto como la forma que una nube va a asumir la instante siguiente.

Azar es simplemente todo lo que no puede abarcar la razón. Sin embargo, se insiste en que hay una predecibilidad, un explicación que desentrañará como "funciona" este azar. Seguimos sin que se nos pueda decir que forma asumirá la nube al instante siguiente. La fé de la ciencia y de la religión es que no hay azar puro ya que hay una forma lógica y ordenada en que todo se da. La especulación, el misticismo, la ciencia que acumula conocimiento metódica y sistemáticamente, todas se fundan en la apuesta que tras lo impredecible se esconde un orden, y por tanto, algo que la razón puede leer.

Sin embargo, seguimos sin poder reproducir un hecho concreto en toda su complejidad. Imaginemos una experiencia en que tengamos una mesa de pool en una pieza, y haya un par de brazos robóticos golpeando una bola en distintas direcciones. Hay un número manejable de variables discretas (independientes entre sí, y por ende manipulables), por lo tanto, quizás podemos predecir con exactitud el punto exacto de la mesa en que va a rebotar la pelota. Esto es ciencia experimental y requiere un ambiente controlado, léase, un numero predeterminado de variables intervinientes. Ante la complejidad de un hecho natural no podríamos determinar exactamente todas la variables que interactuan para producirlo (tal cantidad no podría abarcarse). Nunca podremos manejar todas las variables que llevan al viento a rayar con algodón blanco precisamente esa forma que vemos en el cielo. Nunca podremos predecir, antes que se de el golpe, donde va a ir a dar la bola si reemplazamos al robot por una persona de carne y hueso. La ciencia es una aproximación, maneja la generalidad y la probabilistica, pero no puede manejar "hechos" a menos que haya un ambiente controlado y por tanto, no puede predecir nada concreto. La razón puede predecir en el medio de el artificio: la civilización es precisamente el esfuerzo de generaciones de hombres por crear un ambiente artificioso donde los hechos puedan ser predecibles. En esto consiste su fuerza, en esto también la sensación de agobio que nos provoca cuando pensamos en el campo abierto, los bosques y todo ese romanticismo del verdor y greensleaves.

El misticismo y la religion (no son lo mismo, el primero es la busqueda de una vivencia directa del creador y su creación, la segunda, un canon para la conducta y el pensamiento, básicamente una práctica donde la experiencia directa se abandona a un ritual, a una ceremonia, a una autoridad...) se basan en algo más complejo: aceptar que los hechos no son predecibles, pero que el tejido de la realidad, la proliferación inconmensurable de causas y efectos, obedecen a una causa, a una voluntad. Nada de controlar la realidad, nada de tratar de entenderla si por entenderla buscamos explicar la mecánica que hace posible una variedad de hechos y permite decir que puede y que no puede darse.

El misticismo, que aquí nos convoca, va más allá aún: todo lo que sucede, cada hecho concreto, es lo que debe darse, es lo correcto, lo bueno, la voluntad de esa anima que vivifica todo. EL florecimiento de una azucena, la quiebra y caída en la miseria de una persona, el encuentro con una persona que nos hace sentir ese sentimiento tan engañoso -el amor, una violación...Todo tiene su sentido y su propósito. Hic et nunc, la voluntad tras todo opera, y el mal es una ilusión, ya que nada sale de la órbita de lo necesario, que es la voluntad tras toda voluntad y la mano tras todo cambio.

El mecanicismo y la voluntad dan también vida a varios dioses: uno que fijó unas reglas del juego, una serie de reglas por las que las cosas se rigen en su interacción y que determina que es posible que suceda; otra que indica que su voluntad se actualiza a cada momento, como el dios de Borges. Un tercero es el más macabro: un Dios calvinista, que dictaminó desde el principio quien se salva y quien se condena. El calvinismo sin embargo es moral, por lo tanto, quien esta predestinado al fuego pecará y obrará el mal porque eso ha sido prefigurado -algo no dicho pero que se sigue con necesidad silogística -el malo es malo porque su voluntad obra el mal: sin embargo, su voluntad esta prefigurada en el libro de la divinidad inescrutable.

Me gusta la opción B, donde todo tiene su necesidad. Sin embargo, el problema del albedrío me inquieta, y quizás a mi distinguida audiencia...pocos pero fieles. Se trata del viejo tema de un Dios todo sapiente y la existencia de una voluntad humana libre. Parecen dicotómicas, pero un Dios que todo lo sabe, cada hecho particular que va a darse, que puede saberlo porque maneja todas las variables (algunos economistas matarían por esta clase de sapiencia y así hacer de su disciplina una verdadera ciencia -cosa que sólo es de nombre, porque se trata simplemente de una doctrina disciplinaria, una serie de imperativos categóricos y resultados que "se darían si los hombres fuesen racionales, si los mercados fuesen imparciales": pura realidad hipotética. Se parecen a los moralistas y los utopistas que nos dicen "si el hombre fuese así y asá, no habría mal, hambre, dolor"), no se contradice con una voluntad libre del hombre. Tampoco se contradice con la libertad un destino. Sin embargo, en este esquema, un infierno es inconcebible. Dios no puede ser un juez si es amoroso, en esto Freddy le dio al clavo.

Todo esto pasa por mi cabeza cuando las nubes flotan sobre mi cabeza y nuestras calles sucias...its summertime and the living is easy...

lunes, 8 de febrero de 2010

Fines y Medios

Occidente tiene una marca distintiva: el capitalismo. Instaura en el mundo la perspectiva que nada es valioso sino en cuanto se puede hacer algo con ello. El valor de toda cosa, todo momento, toda persona, todo suceso radica en que es superable a futuro por algo mejor o en mayor cantidad, o más económico. Nada vale por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser. Nada es valioso por lo que es, sino por aquel fin para el que puede ser usado. Ningún fin es un fin en si mismo, sino un estadio que una vez alcanzado, es medio para otra cosa. Conceptos como desarrollo, crecimiento, progreso, apuntan a remitir lo que es a lo que puede ser, a lo que se puede hacer.

Lo triste de todo el asunto que ahora es el momento en que todo es, no en el pasado, no en el futuro. Si meditamos bien, occidente es nihilismo: pospongo lo que es por algo que aún no es, pospongo lo que tengo por lo que puedo llegar a tener. Posponiendo el ser, la mirada se va hacia un futuro que nunca llega, un camino que sólo avanza...No se nos dice a donde, pero se nos dice que es deseable avanzar... Ahora se ve cada vez con mayor claridad que no llega a ninguna parte más que a desvirtuar todo, al agotamiento de todo, al desierto...The wasteland grows....

jueves, 24 de diciembre de 2009

Sistema Borgiano en Aforismos Mutuamente Dependientes.



Nota: estos aformismos han sido hechos de una vez y casi sin editar ni corregir. Es la primera parte de algo que puede demorar en ir avanzando. 

I


1) La ley de la probabilidad reina el universo, porque el universo esta allí y hay determinada cantidad de realidades posibles que pueden devenir del encontrarse en el tiempo las sustancias correctas, las circunstancias correctas, etc. Nada hay que gobierne la interacción entre los elementos, estos existen en una extensión infinitamente grande (en el universo) y estando allí,  por obra simple de la ley de probabilidad [ya que todo esta en movimiento, en cambio constante, y de esta interacción surge simplemente que todas las combinaciones posibles  de los elementos, postulados tiempos extensos, es decir, al ser el devenir ya larguísimo], se tienen que dar en algún momento las todas las interacciones.

2) La ley de probabilidad es la única ley (en cuanto domina la combinatoria) que no surge de la interacción de las cosas. Pensémoslo así: el contacto del aire o el agua (o ambos) con el metal producen óxido. Pero imaginemos un universo donde agua, aire y metal nunca coinciden, nunca entran en contacto.  Postulado un tiempo laaaargo, y si el universo esta en movimiento y deviene, entonces ese universo pensado se hace imposible. Sin embargo ¿puede decirse que fuese a existir algo como el óxido si las cosas concurrentes necesarias nunca hubieran concurrido? Toda “ley” que “gobierna” el universo no estaba inscrita de alguna forma en la “partida de nacimiento” del universo. Simplemente los elementos se encontraron allí y empezaron a interactuar. Esta interacción generó todas las leyes que rigen el universo: quitada la combinatoria de los elementos correctos, esas leyes pierden su existencialidad siquiera posible, por lo que dejan de ser operantes: si sucediese que los objetos estuviesen taaaan lejos que no alcanzara a haber efecto gravitacional ¿existiría la gravedad? Ergo, todo sale de la interacción, y la interacción da todo lo que es posible que se de. Ergo, por probabilística, todo se tiene que dar.

3) No hay “potencias” inscritas en la naturaleza de las cosas, nada esta bajo ninguna ley a no ser al interactuar con otra cosa.

4) Y al salir todo de la interacción de los elementos, sale el universo tal como lo que es: conjunto de infinita materia en movimiento. A medida que deviene, los elementos que constituyen las cosas, y por ende las cosas constituidas por estos, interactúan, se encuentran, chocan, etc. La única ley que puede escapar a ser parida por la interacción de las cosas es la de la probabilidad. Ella gobierna la interacción, y la interacción constituye las leyes (conductas de las cosas al irse encontrando unas con otras) que van moldeando el universo: el universo es uno con las leyes que lo rigen, pero bajo la égida de la probabilidad.

5) ¿Será que el Dios que nos creo era un cruppier? ¿O él creo el naipe, y la probabilidad es el cruppier? Pienso no sólo en las leyes de la materia; no sólo en los monos que, postulado un tiempo infinito y puestos frente a una máquina de escribir, por azar y probabilidad, terminarán escribiendo todo lo que debe escribirse, desde “adfsdfbdgnsd” hasta la “Ilíada” o “La Genealogía de la Moral”: pienso en los hechos morales, en el devenir histórico del hombre, en la bomba atómica, la muerte del Varón Rojo, la fabricación en serie de ceniceros y vasos…and so on.

6) Ante todo, hay muchas preguntas y dilemas y paradojas…El postulado: “la probabilidad es la fuerza alquímica que rige al ser” es uno de los postulados centrales de Borges, aunque el nunca lo enunció con esas palabras. Todo lo que diga Borges debe tomarse con seriedad; todo lo que calló igualmente –la obra que me dispongo a llevar a cabo es decir lo que él calló, con el apoyo de mi rudimentario intelecto y mala prosa.

7) Los dilemas que crea tienen que ver: con la naturaleza y la concepción del mundo; con los conceptos “azar” y “necesidad” (o “sin sentido” y “destino”); con el hombre como ser que piensa el universo y se piensa a sí mismo y como ser que actúa intencionadamente en el mundo (entendimiento y voluntad, determinismo y libre albedrío); con la naturaleza del creador y de la criatura (una vez más, si hay un Dios, y qué clase de Dios, de haberlo, hay); con el “bien” y el “mal”; con la naturaleza de la ciencia; con la metafísica; con el muy esencial problema: ¿Cómo es que hay papas fritas en el mundo?

8) Lo curioso de todo esto es que acá azar y necesidad coinciden: dado que el universo es azaroso, todo lo que es posible llegará a suceder: pero dado que todo lo posible lleguará a suceder, sucede como en la categoría de necesidad de Kant: es la unión de la existencia con la mera posibilidad. Dado que en el universo los hechos son posibles, y en el universo se dan los hechos, todos los hechos son necesarios: tienen que suceder…

viernes, 28 de agosto de 2009

Inextricable Fate

WARNING: este post es largo, requiere paciencia y no se amolda bien al formato. Se recomienda a los que no son amigos de rumiar palabras y conceptos largo rato que pasen de largo. No es particularmente novel. La mano del autor junta y juega con piezas donadas por la tradición. Para el que busque "novedades", recuérdese el axioma: all novelty is but oblivion. Mucho Kant, Kant, Kant, salpicado de Nietzsche, Wittgenstein, los griegos y otros. Es a ratos impreciso y oscuro, pero también conoce momentos más afortunados. Quizás valga rescatar que las conexiones entre las piezas pueden ser de algún interés para los que busquen surtir sus cavilaciones y estas versen sobre filosofía. Además, son elaboraciones previas e y arremetidas parciales para un projecto mucho más grande, que por lo mismo quizás jamás salga a la luz. Ni siquiera termina en algo concluyente. Estéticamente, es un asco. Para aquellos y aquellas que siguen al autor, cabe advertir también que no encontrarán menciones a los árboles ni las hojas ni romanticismos místicos de ningún tipo: todas estas ideas surgieron mucho antes de eso, en estancias mucho más crudas y descreidas, más cercanas al nihilismo (el autor ha confesado a nadie que muchas veces, el misticismo se parece a un nihilismo, pero eso es harina de otro costal). El parrafo más importante (y el menos logrado) es el 9. Hechas estas observaciones, y recordando al público general que EL TABACO MATA,

1. El lenguaje escinde las cosas. Piensa las cosas separadas en elementos que "la constituyen", algo que es un ensamble entre "lo que la cosa es" y las peculiaridades que la distinguen de "otras" que más encima, por debajo de estas notas peculiares, son de "la misma naturaleza". Pero la sensación que tenemos de las cosas es que son una. El gato no es separable de sus particularidades: si despellejamos al gato de sus "accidentes", no queda "un gato en si", queda nada. No vemos "la cosa en sí" en ninguna parte, ni siquiera "cosas singulares". Todo lo que esta en los sentidos, la "materia de la experiencia", es absolutamente sus determinaciones: en el objeto "allá afuera", parece que no hay "sustantivos", sino puros "adjetivos", que cada "cosa" se nos aparece como singular, irrepetible en sus "características" peculiares a si misma y a ninguna otra. Una persona es totalmente distinta a otra, por cada pliego de piel, mancha en las uñas: el concepto de "hombre" con que nombramos a cada cosa que identificamos como tal, esta vertido sobre una serie de entidades absolutamente únicas... Sin embargo, el lenguaje postula los "sustantivos" como la marca para designar "las cosas que son allá afuera": hay "casas", "autos", "monos", "emboques"; no hay "blancas" o "rápidos" o "feroces" o "añosos". Las características vienen en las cosas. Los sentidos y el lenguaje parecen diferir totalmente - vemos una cosa y hablamos otra.


2. El lenguaje postula "el gato" en si por un lado (un "sustantivo", adosable a cualquier entidad que tenga a bien ser "gato", por ejemplo), libre de determinaciones, y sus "determinaciones" por otro, con otro valor de ser "menor" (Wittgenstein: "las cosas son incoloras"). El adjetivo es de jerarquía menor que el sustantivo, porque, desde un punto de vista ontológico, deben postularse sustantivos para que "aglutinen" a los adjetivos. El contenedor "hombre", por ejemplo, porta "racional" y "bípedo". Sin el sustantivo, el adjetivo no tiene sentido (no refiere a nada); el sustantivo puede, al contrario, ir solo, sin más (todos entienden lo que quiero decir cuando digo: "hay un hombre". No sucede lo mismo al decir: "hay un arrugado" o "hay un racional", a menos que lo refiramos a "hombre" o a algún otro sustantivo en que se sostenga su uso). El lenguaje no sólo disgrega la percepción en componentes, sino que los refiere a un componente "abstracto" y jerarquiza estos componentes. Es notable que lo que sostiene ese orden es precisamente aquello "abstracto", una "entidad": la percepción es hilada alrededor de estos "componentes", componentes tales que "se disfrazan" de características concretas y perceptibles. Mientras transcurre la percepción, "veo" autos, nubes, cielo, árboles, etc. En estricto rigor no veo esas cosas, veo "accidentes" por todos lados y estos constituyen "cosas" tan sólo porque vierto en lo que percibo conceptos tales. Consígnese que el componente más inherente a los sentidos (la materia misma de los sentidos), recibe en el lenguaje el rol subordinado, dependiente. Lo que se yergue como "lo que verdaderamente es" es lo que no esta en la percepción. Estamos ante una inversión de la sensación: desde el momento en que hablamos, atamos lo real al hilo que conduce a lo que no esta en la realidad.


3. Pregunta: ¿Cómo es entonces que el lenguaje se relaciona con la realidad? Nietzsche salta a la cabeza hablando de los errores fundamentales para perpetuar la vida de animales como nosotros. Parece que nuestra relación con lo "que esta allá afuera" configura lo que esta allá afuera. Si esto es así, entonces estamos construyendo un "mundo" con el pegamento de nuestro espíritu. Ya Descartes puso como condición para el conocimiento la inspección del espíritu (¿como se que el pedazo de cera es la misma cera luego que la acerco el fuego y pierde su dureza, etc, etc, etc?), Kant nos dijo , de igual modo que ordenamos las impresiones de la percepción por medio de las intuiciones puras a priori del espacio y el tiempo ( como las formas de toda intuición, no son percibidas: percibimos porque tenemos la intuición del espacio y el tiempo, por lo tanto, nosotros ponemos el espacio y el tiempo. Ergo, ni siquiera podemos decir de lo que percibimos que este en el espacio y el tiempo), pensamos las cosas recurriendo a conceptos que insertan lo "común" a toda individualidad que vemos. Aristóteles: hacer una experiencia es remontarse a lo común, abstraer de todo lo particular aquello que aplica a todos los casos, lo que es común. Pensar es trazar todo lo real a una abstracción invisible, a algo que no es lo real, si por real entendemos lo que esta allá afuera y llega por los sentidos en sus afecciones. Es más, nosotros marcamos el devenir con el sello del ser...


4. Es entonces evidente que lo que conocemos de las cosas al "hacer una experiencia" es de naturaleza totalmente "interna": nuestra elaboración de la "materia de los sentidos" es finalmente no sólo "lo que concluimos", lo que "conocemos", sino aquello que es objeto de este conocimiento. En ese sentido, el conocimiento "conoce" lo que ya se ha puesto en la cosa, y según parece, nosotros incluso ponemos la "cosa". Nos movemos en una representación del mundo que es ordenada, jerarquizada: "entidades", "cualidades", "acciones", "sucesión en el tiempo", "causa y efecto". Pero no podemos decir que las cosas son así independiente de nuestra percepción y pensamiento. Por tanto, todo lo que conocemos es lo que podemos verter sobre las percepciones (cosas que se corresponden a sustantivos). De esto, se sigue que el hombre sólo se mueve en el espacio de si mismo: incapaz de saltar a las "cosas en sí", al mundo allá afuera. No puede probar que conoce nada, ya que conoce lo que él organiza y lo conoce según esa organización. Sólo toca al mundo externo en su superficie (al momento de percibir), pero no penetra esa superficie: inventa todo un piso invisible para ¿sustentar? lo visible. Por tanto, nuestra ventana al mundo es dudosa. El tribunal de la razón atiende a sus preceptos y con ellos "juzga" lo que se le ofrece, pero nada nos garantiza que el juicio se atenga a los hechos.


5. El camino "del conocimiento" esta por tanto prefigurado por el propio entendimiento: si somos capaces de organizar la sensación en percepción de "cosas", y luego conocer estas "cosas", formular teorías, hacer experimentos, manipular sus características en procesos productivos, no es porque nos "amoldemos" a la cosa, como pensaría el sentido común y la ciencia: el método científico, la especulación filosófica, o la común y corriente experiencia son caminos hacia lo que la razón o el lenguaje o "el espíritu" -tengo falencias terminológicas para discernir exactamente es aquello- ha puesto primero: para Aristóteles y Kant, las categoría; para nosotros, la estructura del lenguage. La razón (en cuanto "proceso cognitivo" que produce juicios y "establece" proposiciones que luego llama "conocimiento" o "experiencia" o lo que sea) no busca "traducir" la sensación en el lenguaje, sea el que este sea (matemático, lógico, "corriente", sociológico, etc.): busca encontrar en la percepción la "forma" del lenguaje.

6. La forma del lenguaje equivale a la estructura y componentes del lenguaje. Los analíticos, con su obsesión por encontrar un lenguaje que "reflejara" la estructura de los hechos disectan con precisión el supuesto esencial de todo lenguaje: hay en los hechos una estructura que coincide con la estructura de las "proposiciones" que refieren a esos hechos. Su error estuvo en creer que el lenguage "reflejaba" una estructura o podía llegar a hacerlo. Las proposiciones "reflejan hechos" porque suponen que los hechos y el lenguajes son isoestructurales. Es decidor de esto que Frege, Russel y compañía no se dedicaran a establecer la estructura de los hechos sino que analizaban la estructura del lenguaje, dando por supuesto que un análisis correcto llevaría a "reflejar" la estructura de la percepción. Esto es, cualquier lenguaje refiere a la realidad porque la estructura del lenguaje "es la misma" que la estructura de los hechos. Sin embargo, debe repararse que hay muchos lenguajes, y con esto no digo sólo "francés, chino mandarín o quechua", sino también matemático, lógico, musical (partituras, etc.), binario y así en más. Lo que en lenguaje común conocemos como árbol es "argumento" o "función", "configuración de átomos y partículas", "unidad", "sujeto o predicado", "materia prima", "objeto experimental", y así en más. Lo que quiero decir es que al momento en que la razón utiliza un lenguaje, prespupone la existencia "allá afuera" de determinados elementos que configuran lo dado de determinada manera: los presupone ya que opera con ellos.

7.Al igual que el obrero necesita tener "ladrillos" y no arcilla informe para construir una casa, la razón que esta "significando" lo dado presupone que lo dado este ya conformado de cierta manera para poder operar sobre ello. La actividad científica presupone que lo dado a ser conocido son "objetos" que tienen determinadas características como cuantificables, contrastables, verificables, etc; El músico supone que lo audible se "constituye" de "tonos", que son "distintos" y "discernibles" unos de otros. Todos presuponen que "lo dado" tiene determinada naturaleza: previo a cualquier elaboración de la razón, cualquier manipulación consciente de los "objetos" en el mundo, estos tienen que estar dados de cierta manera. Esto es lo que hace el lenguaje. La organzación básica de la percepción para "disponerla" al conocimiento viene dada por las estructuras del lenguaje, por el sujeto y el predicado, por el verbo y todos sus tiempos, por la discursividad; los lenguajes numéricos también caben dentro de esta malla basal. De allí en más vienen cosas como las "categorías", y luego las elaboraciones: la ciencia, la filosofía, el arte, la técnica...

8. Y este es un destino: sin poder escapar del lenguaje más que renunciando a él , el hombre no puede "conocer" el mundo, si por conocer queremos decir: decir lo que las cosas son, tal como son... Lo que podemos decir no son las cosas: nada determinado, particular y único se deja decir con palabras. Basta tratar de imaginar un rostro con la descripción lingüística de él: nunca acertaremos a "recrearlo" tal como es a menos que lo veamos directamente. Armados con estos remedos vamos por la percepción y el creamos un mundo, un mundo que obedece a estos remedos: la manufactura humana es la razón hecha potencia cósmica, poniendo allá afuera una elaboración de la materia que responde a nuestras formas de percibir. La simpleza de las formas, las líneas rectas, la manufactura de "modelos" iguales, la intervención en procesos que ya están delineados en "componentes"... La técnica, la tecnología y el conocimiento puesto a su disposición es la asimilación de lo "allá afuera" a la forma de la razón, del lenguaje, de la abstracción. La abstracción que borra todo lo "individual e irrepetible"... La tendencia profunda de Occidente es hacer de la razón humana una potencia cósmica, o, dicho en palabras simples, hacer del mundo un orden racional, un espejo del lenguaje y la razón.

9. Aunque la materia del mundo nos es incognoscible, a pesar que la historia de la civilización es la historia del intento de apropiarse dentro del "mundo natural" (entendiendo este como el "no humano") un espacio para el mundo "humano" (un mundo que obedezca a tales cosas como la legislación, el bien y el mal, y, en suma el "orden racional", sea este el que sea), Occidente (aquella civilización que las venció y sintetizó a todas, y por lo tanto, la que más lejos lleva esta tendencia) se topa ya con los límites de esa ontología: parece ser que el mundo no responde bien a la razón hecha poder material... La "X" resiente la praxis humana... Este es un momento de grandes preguntas y decisorio, que los altos hornos no pueden seguir funcionando eternamente ni los humanos pulular como langostas por allí...


martes, 30 de junio de 2009

Cuento de nunca acabar

Hablaba hace poco sobre el arte. Decía que el arte que sea una fiel copia de la realidad es un aburrimiento soberano. También agregué que es la "voz" del artista la que se cuela tras la obra. Conviene ahondar respecto a esto...



El arte presenta una obra acabada: hay una forma, un contenido, una voz y una intención que quieren "decir algo". Precisamente en este decir algo comienza la ficción y el quitarle el poto a la jeringa de "las cosas como son". Operación de fobia a las hipodérmicas que marcan toda nuestra vida, de hecho. El arte no puede alcanzar la realidad porque es muy humano, y el ser humano vive en la ficción cuando no esta imbuido en la realidad.



La realidad no se puede describir, no se puede reducir a una idea ni plasmar en un cuadro. No obedece a "intenciones", no se deja transcribir en "visiones" ni apresar en "una voz". Siempre es incesante cambio: de caras, de circunstancias, de preocupaciones. Cuando el puzzle parece cuajar en un bello "relato", si miramos con los ojos y no con la mente, aparece una pieza inesperada, alguien nos deja, cae desde no se donde un nuevo problema por solucionar, un golpe de empiria desbarata todo, caen los castillos de conceptos como cartas con un soplido. Tratar de apresar todo esto en "algo" significa aplicar visturí: dejar un molde bien firme que haga que todo tenga un "sentido", un "fin", un "principio", un "orden", una "predicibilidad", y así, una larga lista de etcs. Pero las cosas no son así, y esta intuición nos manda más allá del arte, la filosofía, la ciencia o la religión. Los hilos de las cosas se extienden más allá, siempre más allá, y no terminan de enebrar nada con pies ni cabeza. El cine muestra segmentos de la vida, al igual que el arte: todo acaba en algún momento, y dentro del perímetro de la tela, de las secuencias fotográficas, etc., nos dejan con una historia bien armada, con comienzo, desarrollo, fin. Pero el fin no llega nunca, siempre se esta comenzando de nuevo, y siempre se debe renovar el esfuerzo, poner el cuerpo a otra cosa que nos sale al bulto...

No captamos que sea la X, Kant lo dijo ya: la cosa en sí no se deja conocer. Pero es insidiosa y desbarata nuestra experiencia, juega con nuestro orden, trastoca la felicidad y la pena... ¿Cómo pueden el arte o la filosofía captar esto? Estas hueras palabras tampoco apresan esta intuición, arrancada entendiendo con los ojos... Pero sin palabras nada seríamos... Miento: seríamos un mosquito o una vaca o una anaconda, que van por la vida sin preguntarse nada, sin hacer cuadros, sin escribir libros, sin pagar cuentas... Quizás el paraíso sea un zoológico, y la bienaventuranza sea la humillación de la razón y de todo lo humano, del espacio, del tiempo, de la memoria...

Ser como esa canción de Sodom: "If you can't eat it or fuck it, then kill it". Pero esto es quimera, como lo somos nosotros, pues la quimera no puede ser real como lo real no puede ser quimera.

viernes, 19 de junio de 2009

Misterio del Silencio

Como fue que el hombre salio desde dentro del mono? El primer chispazo de razón tuvo que prender en la cabeza de algún homínido en las mesetas Africanas... Kubrick lo ve mirando el hueso, naciendo en el abismo del hambre, transformando algo en herramienta y así, imponiéndose por la violencia de significar...

Pero este mono creo un significante en su cabeza no a partir del significado... Lo significado llego a ser tal cosa desde el momento que el mono lo "significó así": el contenido del concepto no viene de aquello a lo que refiere el concepto (el significante "herramienta" no viene de la herramienta que se experimenta): aquello a lo que refiere el concepto se constituye una vez que el homínido en cuestión crea el concepto en su cabeza: el hueso se vuelve "arma" en su cabeza y "herramienta" pero sólo desde el momento en que se vierte el significado "arma" y "herramienta" sobre el hueso.

En el silencio de la vida sensual e instintiva, de estímulo y reacción, se cuela algo que separa la afección y la respuesta, los sentidos y el mundo: comienza a introducirse una cuña entre el homínido y el mundo: se cuela una voluntad que dice "yo" y dice "arma" y "herramienta"... El silencio se rompe, comienzan las palabras y el susurro incesante al interior de nuestros cráneos, el bien y el mal, el yo y el resto, la selva y la aldea....

Misterioso es el plan del gran arquitecto, que a los ojos del todo, un mosquito vale más que un humano, pero el humano definitivamente es más interesante....

martes, 16 de junio de 2009

El arte como ficción

Si el arte fuese una fiel representación de la verdad, no sería arte, sería un aburrimiento colosal. Incluso en el realismo fotográfico de algunos pintores, incluso en la fotografía, se cuela entre las formas y las texturas y las imágenes una organización extraña: el artista.

Me gusta el mundo de los sentidos, me gusta sentir y me gusta este minúsculo punto que gira alrededor de una chispa a punto de extinguirse. Siempre encuentro que el mundo rebasa todo lo que podamos decir: el arte y la literatura y nuestro pensamiento son remedos. No hay forma de representar una hoja girando en el viento o la sensación del agua gélida escurriendo por la cara.

Las palabras siempre se quedan cortas, las figuras son muy simples, las pinceladas no lucen lo suficiente: no podemos penetrar tras el velo si no renunciando a expresar lo que experimentamos, porque la experiencia es incomunicable. Al darse la comunicación, se oblitera la verdad, se simplifica el objeto, se rebana el ente y se difumina el color y las sensaciones. Máquinas de producción de significados, figuras, simbolos... Significados, figuras, simbolos que solo sirven para apuntar a algo, pero que no lo captan, no lo revelan.

Esta cascara es todo lo que va a dejar occidente al lijar lo impredecible e inefable del mundo: formas simples, formas homogeneas... Un desierto que crece, un abismo que se abre: la razón hecha materia, hecha carne, hecha potencia cósmica... La nada crece... Occidente cree que el hombre es el pináculo de la creación, pero considero al mosquito más digno de ella, menos sacrílego, menos insolente.

No se a donde voy con esto, pero el arte me decepciona mientras me entusiasma. Me identifico con él y con las palabras y con el pensamiento en la medida que soy humano. No puedo dejar de sentir una sospecha gigantesca y un signo de interrogación detrás del "discurso", de la "verdad" y de la concordancia entre proposición y objeto. No puedo dejar de sentir sospecha de nuestra factura humana, del "discurso" tras la obra de arte, tras la necesidad de explicarlo todo, ya que es arrancar de lo ente todo lo que lo hace ente: es pretender reducir la manzana a la "simplicidad" de una escencia, creyendo que los atributos y el objeto no se pertenecen necesariamente unos a otros. Es al revés, no hay "esencia" y "accidentes": hay "algo" y luego, hay una proposición que introduce separaciones en ese algo uno, lo hace múltiple, lo falsea: no hay verdad ya que el discurso no concuerda nunca con el objeto. El objeto se le escapa y la razón no quiere ver esto....

Ver con la mente, comprender con los ojos...

viernes, 12 de junio de 2009

Averroes

La ciencia enseña a no confiar en ninguna fuente que no sea el material de la experiencia: todo conocimiento debe ser objetivo, y objetivo significa que toda proposición pueda verificarse al cotejarla con el mundo sensible - si hay un objeto que corresponda a esa proposición, es verdadera... Pero, si no lo hay, no significa que sea falsa: ante la ausencia del objeto, la ciencia hace epoje y un elegante silencio debe enunciarse. Sin embargo, muchas miradas miran socarronas cuando hablo de Dios o de la divinidad... Es obvio que el método se volvió dogma y los supuestos que inicialmente eran sólo hipótesis de trabajo brillan tras esos ojos burlones como verdades indubitables, semejando proposiciones "metafísicas", justamente aquello de lo que el método abjura.

No importa. Así como la ciencia se ve forzada a proponer objetos hipotéticos para poder explicar los hechos (lo último es la "materia negra"), así yo me permito también caer en la falacia del consecuente: ante todo lo onírico y milagroso que ocurre entre los intersticios del tejido de hechos planos que llamamos cotideanidad, me permito inferir la divinidad y su amor...Me hace feliz y me conforta, me ayuda a sobreponerme y a esforzarme a entender lo mejor que puedo y a esperar maravillas. ¿Será que la segunda venida del Mesías tuvo lugar? ¿Será que fue tan modesto que se escondió bajo el manto de un escritor ciego? El mensaje ya llegó y quiero ser el Averroes que lo extienda, aplique y esparza sobre el mundo de los hombres... La salvación tiene caminos extraños. La salvación es aquí y ahora. La salvación es que la mente vea, que los ojos entiendan. Las palabras nos dejan en el umbral: no sirven para rasgar el velo.

martes, 2 de junio de 2009

La volición y el pensamiento parecen ser objetos de la religión cristiana: dejarlos por la renuncia y la fé. Si la volición tiene por objeto lo sensible, lo que entra por los ojos los oidos, la piel, es decir, lo plancentero, entonces es mala... Si el pensamiento es inquisitivo y busca las fuentes primordiales de lo que es, es sacrílego. La volición debe querer la castidad, la renuncia, es decir, cesar de tener un objeto concreto y reemplazarlo por algo abstracto para querer (la pureza, la castidad: todos sinónimos de renuncia). El pensamiento debe obedecer a la fé y justificarla... En ambos casos, se subvierte el sentido intrínseco tanto de la volición como del pensamiento.

Por eso me gusta el misticismo, que no es como la fé: se basa en la fé de que se puede llegar a la divinidad que se busca; se basa en que esta puede experimentarse aqui y ahora y en nosotros y en el mundo, no en un más allá que queda tras el pórtico negro de cuervos y tue tues mirandonos en el lecho de muerte, balbuceando la agonía de la vida encarnada... Me gusta porque ahora es siempre el momento, ahora es todo perfecto, ahora es la eternidad... El misticismo tambien es una promesa, pero a través de ella, a diferencia de la fe cristiana, se llega a amar el mundo, y a disfrutar del sol que sale, de los árboles y los grillos y las libélulas... Deus in omnibus ist, nunc et par secula seculorum... El misticismo nos dice que estamos salvos si queremos verlo, que el reino esta en nuestro corazón, en nuestra cabeza... y que trasponiendo el velo, esta Dios...

sábado, 23 de mayo de 2009

La percepción y la intelección

Es extraño que los místicos hayan dicho que hay que ver con la mente. La lógica indica todo lo contrario: la mente desentraña la esencia detrás de todo lo que es totalmente determinado. Todo lo que percibimos esta totalmente caracterizado y es singular. La vista revela cosas diferentes tout court: cada rostro es distinto, cada persona única, cada nube es irrepetible. La mente busca lo que hace de todo rostro disperso en la singularidad "un rostro"; "lo que es ser rostro" o "árbol" pareciera ser el rol de la mente, del pensamiento, del lenguage. No por nada, los analíticos ingleses y Wittgenstein dicen que los objetos (los sujetos de las oraciones) "no tienen color"... El concepto se separa de las características y los accidentes en el lenguage, en el pensamiento, en el juicio, en el obrar humano...Sólo los productos manufacturados por el hombre y por la máquina muestran esta desnudez esencial de formas totalmente predecibles y estandarizadas. Pero ese es el artificio del pensamiento.

Entonces, Platón y todos los demás están equivocados al decretar la idea como lo que se debe buscar...Pero si la mente "ve", y no piensa, se tiene el acceso al misticismo, a Dios, a la trascendencia, de la que, como dice Kant, no podemos conocer nada...Pero tampoco de la "cosa en sí"... Entonces el pensamiento sería esteril, alcanzando siempre sólo la apariencia de las cosas, o conceptos totalmente vacios de espesor y realidad. Que la mente vea, que los ojos comprendan...

lunes, 2 de marzo de 2009

Sobre lo ilusorio de Escribir

Escribir es vestir el universo con la talla de un sentido. En los libros, la poesía, los mamotretos filosóficos o las ciencias sociales, en la economía. Se trata que todo se pueda entender, este ordenado, gire en torno a un centro que disponga las piezas en una simetría y una lógica. Las manos sobre los teclados se disponen a obrar la voluntad divina, el triunfo del amor, la inexorable revolución o a demostrar que la sociedad es manoseada al por mayor y al detalle por una mano invisible, que el mercado todo lo puede y así sucesivamente.

Pero el mundo simplemente deviene una cosa distinta a cada instante, por debajo, por encima y por los lados de nuestro empecinamiento. Y siempre esta allí para desarmar las leyes de los libros, de las terápias, de las escuelas de economía. Una vez que la dama alcanza su afán y se casa con su amado, su mundo deviene hijos, casa, cuentas, peleas, reencuentros, y esfuerzo constante aguantando los pedos, mediocridades y demases detalles vanales del "amado esposo"; una vez alcanzado el puesto, deviene más pega, más cachos, aparte de más plata y normalmente más deudas: el mundo trasciende todo sentido y disolviéndolo, lo hace un afán efímero y frágil. Sostener algo con pies y cabeza es un esfuerzo por sostener un artificio antinatural que esta siempre a punto de caer a pedazos entre el flujo de sucesos.

El amor se vuelve rutina y hasta odio a veces, la revolución oprime a los liberados, el mercado iniquia porque no todos pueden tener lo que quieren, la religión preciosismo y ritual que olvida la razón por la que está. Lo ilusorio de la escritura, de todo relato armado en torno a una idea, es que alcanzada la meta que teje la trama de los hechos, todo queda en un nunc stans: el "y vivieron felices para siempre" - explicado todo, inteligible para el lector, redondo: de una vez y para siempre. El mercado todo lo soluciona ad infinitum; la terapia deja al paciente ticitaca para enfrentar la vida; Cristo redime el alma que se vuelve "buena y virtuosa"...

Sin embargo, la experiencia cotidiana enseña lo contrario: la pletora de acontecimientos no acepta semejante reducción, y la vida termina siendo un continuo lidiar con hechos inesperados, sorpresivos y la trama queda en restos de naufragio flotando en la marea: problema tras problema, hasta que se busca otra explicación, y de nuevo a hilar todo...

Escribir, hacer películas, ir a la Iglesia o militar a la derecha o la izquierda, ponerse en manos del terapeuta. Modos todos de buscar esa ilusión: que el mundo hace sentido, que las cosas van para algún lado, que nosotros tenemos algo que hacer aquí y que algo se esconde tras el vaivén de lo que pasa. Encima, que ese algo escondido tiene intenciones especiales con nosotros, como el autor lo tiene para con sus personajes.... ¡Pero No! El mundo persiste, el mundo disuelve, el mundo no obedece a ninguna intención oculta o a ningún plan de salvación...Eso es lo místico.

jueves, 22 de enero de 2009

Destiny

El mundo de Borges es implacable e impersonal. Lo que le ocurre a uno no tiene importancia porque le ocurre a todos, ha ocurrido siempre y recurrirá siempre; lo que uno hace no tiene otro mérito más que ser hecho por un ser finito, destinado a la muerte: pero lo que los hombres hacen en su vida ya ha sido hecho antes y volverá a ser hecho por muchos otros, en un juego de espejos, mientras la tierra gire y el sol se levante en el firmamento: a Dios le es indiferente. El esquema de la divinidad implica cosas que al hombre que obra, sufre y busca, le son inaccesibles.

Sin embargo, hay en Borges una recurrencia que no es azar (nada lo es): el personaje tiene deparada siempre la revelación de su lugar en el artefacto de la creación; si no, Borges lo explicita. La divinidad o el narrador aclaran (para el personaje y el lector o para el lector solamente) la lógica que rige los hechos y el lugar que les cabe dentro del todo. Hay un destino, y ese destino se descifra, se revela o se explica.

Pero la trama de la vida de cualquiera, o de todos, o de nadie (poco importa ya) adolece de estos regalos: son los menos los afortunados que, en un sueño o en un hecho, puedan escuchar el llamado de la trompeta y el ángel del juicio. En su gran mayoría los hombres pasan su vida en la ignorancia de tales sutilezas: los hechos vienen y los acomodan como mejor pueden, petrificados en la costumbre, la dejadez, la disciplina, la inconsciencia, la mediocridad, el logro, la rigidez moral, la licencia, el laissez faire... Pueden creer, pero como creen todos: la vida y la verdad son agua y aceite - el pensamiento es lo que pasa cuando no se vive, cuando no se trabaja, cuando no se fornica, cuando no se bebe, cuando no se crian hijos, cuando no se maneja, cuando no se va de compras, cuando no se ve televisión, cuando no se pasa tiempo con los amigos - lo que equivale a decir que casi no se piensa. No hay narrador, no hay explicación para descifrar exactamente qué rol juegan en la madeja cósmica y el plan general. Y eso esta bien: cumplirán su rol sin saberlo, y se extinguirán sin saber, tranquilos con adscribir a Cristo o Mohammed, Smith o Marx, o a cualquiera que ordene de una vez por todas las cosas para seguir tranquilos gozando de una buena digestión y opinión de si mismos, aunque no entiendan ni tres sílabas de lo que creen.

El caso que interesa es el de los menos. Y de estos, reduciendo el universo muestral, aquellos que les sucede que escuchan el llamado pero no entienden la orden. Y el problema es que para ellos no hay intermediario que traduzca el lenguage del llamado: no adscriben a ningún credo en particular -más precisamente, el credo deja de tener importancia, ninguna respuesta ya formulada satisface, no es lo que se espera, ya no sirve:el llamado es particular, dirigido precisamente a él o ella, como algo que quema la mollera y el corazón y exige respuesta inmediata, y precisamente eso desencandena la pregunta por el rol, por el papel que se juega, por los hechos que acaecen. Y resulta que el llamado nos arrastra pero es ininteligible.

El imperativo es resolver precisamente el rol que jugamos en la madeja cósmica, y el lugar de todas las cosas, de todos los hechos: el mundo y los hechos dentro del mundo nos interpelan en una cara, en el color de una flor, en una concatenación de eventos "fortuitos", en sueños, en el despligue del tarot, en una mirada furtiva, en un pasaje de Borges... Y vemos que en el llamado esta la respuesta, en el medio el mesaje.. Pero el lenguage esta cifrado, y los símbolos se diseminan en conexiones infinitas que no podemos asir.

Al respecto, dos hipótesis contrapuestas para trabajar: 1) Dios es algo distinto de su creación como el padre lo es del hijo; 2) Dios "es" su creación, como el cuerpo y la consciencia "son" una persona.

Si 1), entonces: Es un "otro" totalmente trascendente el que nos persigue por todos los hechos, desde lo más insignificante hasta lo más apoteósico. Y no podemos culparlo de "injusto" o "cruel" o "engañador". Este simil servirá, con todas las reservas que merece tener en cuenta al usar un simil: es algo que "apunta" a otra cosa por medio de ciertas similitudes - al momento que la otra cosa se puede entrever, debe desecharse el simil, ya que el simil apunta y aquello a lo que apunta son de calibres totalmente distintos: es una escalera que debe luego desecharse. Si un computador con capacidad de razonar a partir de las ordenes que se le hacen recibiera de su creador el imperativo (el input) de descifrar por qué lo creo o cual es la misión que le encomendó, no podría esperarse que el computador buscase otra respuesta que una totalmente lógica -entendiéndose la lógica que se usa en los computadores, la de "procesar información". Sin embargo, quizás podría atisbar que hay algo más que un "razón lógica" detrás de esa creación... No tendría acceso al "interés", a el "afán de gloria", o a la "satisfacción de crear", a la "necesidad de ganarse el pan como inventor" por poner algunos móbiles que podrían mover a un hombre a crear un computador que razonara autonomamente: por tanto, le estaría vedada la verdad del "por qué fue creado". Y es que el hombre y el computador participarían de dos modos de ser totalmente distintos. Toda herramienta captura una habilidad del que la crea y la amplifica, pero no participa del resto: no podemos escribir con el martillo ni curtir cuero con él, pero sí clavar clavos, abrir craneos o hundir latones, cosas que no podríamos hacer con nuestras manos. Del mismo modo el computador, que sería una "herramienta" para "procesar inputs y producir respuestas" en vez del hombre, no podría acceder a la creación, la imaginación, la emocionalidad, etc. En el caso Borgiano, algunas veces los hombres son los instrumentos por los que la divinidad desenvuelve esta trama. Sin embargo, los personajes más interesantes son aquellos que cobran consciencia de esto, de maneras más o menos conscientes... Pero ellos son meros personajes, instrumentos en las manos de Borges como a veces nosotros lo somos en las manos de Dios. Sin embargo, pareciera que podemos remontarnos por encima de esta condición a atisbar algo más - mal que mal podemos figurarnos que hay "un propósito", sólo que nos está velado. Ahora, si el Dios que está "allá afuera" obra designos usando el devenir, y a nosotros entre otros instrumentos, entonces, según lo anterior, jamás nos será dable entender (al menos encarnados) el propósito que subyace nuestra existencia en la trama general...Incluso la experiencia mística no nos da claves al respecto: nos lleva a la experiencia de la divinidad, a "sentir" la divinidad, pero no la clave de nuestro lugar en específico hic et nunc en el devenir de los hechos: la sentimos, la entrevemos, nos confundimos con ella, pero no penetramos sus designios - de hecho, pareciera que al lograr hacer esto, dejamos de existir. La busqueda seguirá, y pasaremos la vida tratando de buscar "nuestro lugar" o el significado del estar aquí - ¿será por eso que todo misticismo invita, al darse cuenta que todo esta designado, que un destino es un destino, que sólo cabe acceptar, que "el mundo es", que "el que deja de buscar encuentra", y así sucesivamente, a abandonar la actitud inquisitiva y practicar la "inacción"?: según esto, todos los maniquies de mall serían místicos consumados, la única diferencia con el místico es que ellos se ahorraron el peregrinaje por la selva que estos se dieron para terminar en el punto de inicio...

Pero la tesis que quiero desprender de 1) es otra: Dios quiere que entendamos, y nos habla constantemente, a cada instante, a todo el mundo. Uno es libre de verlo o no, de escucharlo o no, de aceptarlo o no. Pero una vez que vemos, oimos, aceptamos, queda el problema insalvable: él tampoco puede capear lo que es, y al igual que el creador del computador no podría hacer que entendiera lo que es "el amor", tampoco él puede hacer que el hombre entienda: el computador debe tratar de entender, debe esforzarse y puede llegar a atisbar algo -si puede pensarse en un computador capaz de eso: hollywood nos dió a Veeger en "Star Trek I", una máquina que busca al creador. Mi idea es que el computador "procesador de información" que recibe la instrucción tiene que "salirse" de la forma de "consciencia" que le es inherente, al llegar a entender que con "procesar datos", no puede obtener la respuesta a la orden que le fue dada -y a través de este proceso, de ser realmente posible, esta maquina podría "activar" una "potencia" ingnota: Veeger termina "fundiéndose" con su creador, las "unidades de carbón". Así, el hombre debe tratar de descifrar la lengua en la que habla Dios, que no es articulada como la nuestra, sino que es el devenir en sí, y quizás llegue a atizbar algo: no hay culpa en Dios, no hay culpa en el hombre. Ahora, si Dios es como el adulto y el hombre como el niño, el adulto tampoco puede explicarle al niño cosas como el deber o el valor del dinero o el comportarse: se las impone porque es el único medio. Debe esperar a que el niño "vaya entendiendo", "vaya viendo", hasta que un día pueda entender. El hombre entonces tendría que ir tratando de discernir, y Dios obraría con los hechos y las circunstancias hasta que el hombre llegase a entender, como el niño llega a entender... Y nada tendría que cambiar, al igual que nada cambia cuando el hombre asume todas esas convenciones sociales, sólo que una vez que se "comprenden" y se ve "por qué son", dejan de pesar.

Si 2), entonces: Si Dios esta en todas partes, y todo es Dios, todo emana de Dios, todo vuelve a Dios, el lugar del hombre sería ser "parte de Dios". Hegel dice: el lugar en que el Espíritu l(la divinidad, la racionalidad, Dios) cobra consciencia de si mismo. El hombre sería los ojos y la consciencia de Dios... La evolución del hombre sería la evolución de Dios, el grado de desarrollo de los conceptos ontológicos, científicos, morales, estéticos, etc. del hombre, serían los de Dios. Básicamente, el desarrollo del hombre implica la mayor penetración de Dios en su propio ser (su mayor "intensión", su mayor profundidad, su mayor "ser para sí"). Esto significaría también que el "mundo" sería el "cuerpo" de Dios, ya que que la consciencia usa el cuerpo y obra sobre su cuerpo. Pero esto acarreraría que Dios estaría sujeto a las mismas vicisitudes que el hombre, que el proceso de "intensión" y de profundización del "ser para sí" de Dios a través del despliegue de la razón en la historia, cuya culminación es Occidente, conlleva el martirio del cuerpo de Dios por su espíritu, un Dios que en vez de sanar su cuerpo y fortalecerlo, lo quema el los altos hornos, lo envenena en las cloacas industriales, lo seca talando las selvas, lo surca de cicatrices con ciudades, carreteras, esmog, lo destripa, moldea, hace amorfo con la ciencia genética... La confianza en el progreso de "la razón" como civilización esta ahora en duda, con motivos sobrados... la historia de la guerra sería la historia de una parte de la consciencia divina contra otra: Dios sería un paciente psiquiátrico...Pero si Dios es el hombre, entonces, también cada momento es el momento en que puede salvarse, cambiar, sanarse... si los que viven en la consciencia de lo místico viven la eternidad por vivir el "presente" que se vuelve eterno, entonces ahora es el momento para todo, ahora es la eternidad, ahora es la salvación, ahora es el momento...Si no hay otro destino que el que dicta el desarrollo del espíritu que se conoce a si mismo por medio del proceso del despliegue histórico de la consciencia de sí (la historia de la raza humana), entonces es Dios sacándose a sí mismo del sombrero a cada instante...

A pesar que 1) es más auspicioso que 2), me inclino por 2). Salvo que no creo que Hegel haya dado en el clavo, no creo en el "progreso". Dios esta en todo, Dios es todo, Dios lo impregna todo...Incluso al hombre... Pero Dios llega al hombre "uno a la vez"... No tengo palabras ni pensamientos que puedan englobar lo que quiero decir...ni yo mismo lo entiendo ni atisbo... Supongo que aún no llego a la punta de la escalera, aún dependo de las palabras...
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